En esta entrada conoceremos los nombres de los ocho vientos principales que soplan en España (Tramontana, Levante, Poniente, etc.), sus rumbos, características y procesos de formación. Trataremos también el origen histórico de estos nombres y cómo se fijaron en castellano. Para informaciones más detallada de cada uno, puedes seguir los enlaces internos que te proporcionamos. Buena lectura
Tabla de contenido
- Aclarando posibles confusiones antes de empezar
- Tramontana: Viento del Norte
- Gregal: Viento del Noreste
- Levante: Viento del Este
- Siroco o Jaloque: Viento del Sureste
- Mediodía o Migjorn: Viento del Sur
- Lebeche o Garbino: Viento del Suroeste
- Poniente: Viento del Oeste
- Mistral, Maestro o Cierzo: Viento del Noroeste
- Tabla de resumen con los nombres, rumbos, características de los 8 vientos principales
- La Rosa de los vientos
- El origen de los nombres de los vientos en castellano
- Conclusión
Aclarando posibles confusiones antes de empezar
Quienes estudian los vientos, explicando cómo se forman y por qué soplan, son los geógrafos. Pero han sido los marineros quienes, desde siempre, han vivido con los vientos y de ellos. También fueron los marineros quienes desarrollaron las técnicas e instrumentos de orientación más refinados. Los caminantes y montañeros heredamos de ellos muchas de esas herramientas y también parte de su vocabulario.
Un geógrafo, para hablar del punto del horizonte desde donde sopla el viento, dirá “dirección del viento”; un marinero y un caminante utilizarán más bien “rumbo del viento”. En cambio, cuando usamos una brújula, el rumbo no indica el punto de origen, que se llama contrarumbo, sino hacia donde nos movemos, o sea nuestra dirección.
No sabemos a qué se deben estas curiosas “inversiónes”, pero no seremos nosotros quienes intentaremos cambiarlas. Así que, fieles a la tradición heredada de los marineros, hablaremos de rumbo para referirnos a la dirección del viento.
Otro aspecto que pude ocasionar confusión son las numerosas variantes locales. Según el área tendremos distintos nombres para un mismo viento, o el mismo nombre para vientos diferentes. A esto se suma el uso extendido de términos genéricos como terral, brisa o medio-viento o nombres para vientos locales.
Esta abundancia de nombres refleja la importancia del viento en la vida humana. El viento no es solo el que seca la ropa, dobla los paraguas, levanta olas o faldas; es también un medio de orientación, uno de los más antiguos junto al Sol y las estrellas. De él depende el régimen de lluvias que condiciona la agricultura y la ganadería, el estado del mar que afecta a la pesca y la navegación, y las condiciones climáticas que determinan la vida de las personas.
Podría decirse, sin exagerar, que el viento es el respiro del mundo.

Tramontana: Viento del Norte
Tramontana es un viento fuerte, frío y seco, que sopla desde una dirección comprendida entre Noreste y Noroeste, aunque tradicionalmente se dice que sea de “norte puro”. En España alcanza más de 120 km/h.
La Tramontana nace en los Alpes como corriente fría y moderada, que, debido al efecto Venturi, adquiere fuerza y velocidad al pasar entre el corredor formado por el Macizo Central Francés y los Pirineos. Su llegada hace descender las temperaturas considerablemente, dejando cielos despejados y un azul intenso.
El nombre proviene del latín “trasmontanus”, que significa “del otro lado de los montes”. La fuerza y el estremecedor frío de la Tramontana han dejado una profunda huella en la cultura, sociedad y paisaje del Levante Español, tanto que se la han dedicado poemas, pinturas y estudios de geografía local, como este interesante pdf.
Para más detalle consulta el post: Tramontana, origen y características del viento más frío y norteño

Gregal: Viento del Noreste
El Gregal es un viento de Noreste fuerte y muy frío. Normalmente no trae lluvias, excepto cuando se dan borrascas del aire superior o las llamadas “Gotas frías” o DANA. En este caso el Gregal arrastra grandes temporales soplando a una velocidad de hasta 75km/h. Este fenómeno afecta especialmente el levante español.
El nombre Gregal viene del latín “gregalis” que significa “de Grecia”, por ser el viento principal que utilizaban los marineros levantinos para arribar a las costas de Grecia. Para profundizar consulta el post: Gregal, frío y temporales desde el límite de Europa

Levante: Viento del Este
El nombre del Viento del Este es Levante. Respeto a otros vientos, el Levante varía su características según el proceso de formación que le da origen y el área geográfica donde sopla.
Según el caso, tendremos un Levante fresco, moderado, húmedo, a veces portador de lluvia, que nace en el Mar Egeo y llega a la península Ibérica; o un Levante, cálido, seco o poco húmedo, fuerte, típico del Estrecho de Gibraltar, gran puerta del Atlántico, donde puede alcanzar los 120Km/h debido al efecto Venturi
El nombre Levante comenzó a utilizarse durante la edad media, hace referencia al Este en cuanto punto cardinal de donde se levanta el Sol.
Para saber más puede consultar la entrada: Viento de Levante, origen, rumbo y características


Siroco o Jaloque: Viento del Sureste
El viento del Sureste recibe el nombre de Siroco o Jaloque. Nace en el corazón del Sahara, como una corriente cálida y seca que se levanta entre dunas arrastrando consigo la arena del desierto.
En su camino hacia Europa atraviesa el Mediterráneo cargándose de humedad: cuando alcanza la península ibérica, el Siroco se ha vuelto sofocante, por esta mezcla pesada de humedad, calor y polvo en suspensión.
Lo anuncia la calima, ese velo ocre que difumina los horizontes, y lo despiden las lluvias de barro que manchan tejados, coches y campos. En cierto modo, el Siroco lleva al Mediterráneo el alma del desierto.
El nombre Siroco procede del italiano antiguo sirocco, que a su vez deriva del árabe hispánico šaláwq, con el sentido de “hervir” o “quemar”. No podría haber nombre más justo para un viento que parece arder en el aire.
Más detalle en el post: Siroco, origen y características de un viento nacido en el desierto.


Mediodía o Migjorn: Viento del Sur
El viento del Sur, conocido como Mediodía, es un viento cálido y seco que puede alcanzar velocidades de unos 40 km/h. No produce precipitaciones y es poco frecuente en la península ibérica; cuando aparece, suele durar poco, ya que en pocas horas suele virar hacia el suroeste.
El nombre Mediodía proviene del catalán, y hace referencia al momento del día en que el Sol se encuentra en su punto más alto, señalando el Sur geográfico. Este término, además de designar una dirección cardinal, conserva una antigua relación entre la posición del Sol y la orientación humana.
Puedes conocer más sobre su origen y características en la entrada dedicada: Mediodía o Viento Sur, origen: rumbo y características

Lebeche o Garbino: Viento del Suroeste
El viento del Suroeste, conocido como Lebeche o Garbino, es un viento templado y húmedo que suele soplar a unos 30 km/h, trayendo consigo abundantes lluvias. En la zona del Estrecho de Gibraltar, el Lebeche se intensifica, convirtiéndose en un viento especialmente fuerte que puede provocar temporales y mar gruesa.
El nombre Lebeche procede del arabo hispánico labáč y este del latín Liby̆ce, que significa “a la manera de Libia”, en referencia a su procedencia del suroeste, la dirección en la que se encuentra el norte de África, Libia para los latinos.
Puedes ampliar la información en la entrada dedicada: Lebeche, origen y características de un viento llovedor.

Viento del Oeste: Poniente
El viento del Oeste, conocido como Poniente, nace en el océano Atlántico como un viento húmedo y vigoroso que puede alcanzar los 50 km/h. A menudo trae consigo lluvias abundantes y un descenso general de las temperaturas.
En verano, el Poniente refresca la calurosa Andalucía y el occidente de la península ibérica, pero al cruzar la Meseta Central pierde humedad y gana temperatura. Así, cuando llega a la costa levantina, se vuelve un viento seco y cálido, capaz de hacer subir los termómetros hasta los 40 °C.
El nombre Poniente hace referencia al “lecho del Sol”, el punto cardinal por donde se oculta nuestro astro, el Oeste, y evoca la antigua costumbre de orientar el mundo según los movimientos solares.
Puedes leer más sobre su comportamiento y efectos en la entrada: Poniente: origen, rumbo y características de un viento Atlántico

Mistral, Maestro o Cierzo: Viento del Noroeste
El viento del Noroeste, conocido como Mistral o Maestro, nace en las gélidas cumbres de los Alpes como una corriente fría y moderada. Al descender hacia el sur atraviesa el valle del Ródano, donde se acelera por el efecto Venturi, ganando fuerza y velocidad. Cuando alcanza el Mediterráneo occidental y llega a la península ibérica, el Mistral se ha transformado en un viento extremadamente seco, frío y violento, con rachas que pueden superar los 120 km/h.
El nombre Mistral procede del francés provenzal “mistral”, derivado del latín “magistralis”, que en este caso se traduciría como dominante o principal. Un nombre justo para un viento que impone su carácter a todo el Golfo de León.
Puedes saber más en la entrada dedicada: Mistral o Maestro, origen y características del viento de noroeste.


Tabla de resumen con los nombres, rumbos y características de los 8 vientos principales
Resumimos en esta tabla los nombres de los 8 vientos principales que se dan en España y sus características, con la dirección de proveniencia tradicional como indicada en la Rosa de los Vientos y el rumbo real expresado en intervalo de grados.
| DIRECCIÓN | NOMBRE | RUMBO | CARACTERÍSTICAS |
| Norte | Tramontana | 337,5º-22,5º | Seco, frío, fuerte |
| Noreste | Gregal | 22,5º-67,5º | Seco, frío, moderado |
| Este | Levante | 67,5º-112,5º | Húmedo, fresco, moderado. Por el Estrecho de Gibraltar se torna seco, cálido y muy fuerte |
| Sureste | Siroco o Jaloque | 112,5º-157,5º | Húmedo, cálido, puede traer calima y lluvia |
| Sur | Mediodía | 157,5º-202,5º | Seco, cálido, moderado |
| Suroeste | Lebeche o Garbino | 202,5º-247,5º | Lluvioso, templado, moderado |
| Oeste | Poniente | 247,5º-292,5º | En origen húmedo, fresco, moderado. Cuando llega a la costa levantina se ha vuelto seco y cálido |
| Noroeste | Mistral | 292,5º-337,5º | Seco, frío, fuerte |
La Rosa de los Vientos
En su forma más sencilla, la Rosa de los Vientos es un dibujo circular en forma de estrella de 8 puntas, dividido en cuatro cuadrantes de 90°. Las puntas señalan los cuatro puntos cardinales (N, E, S, W) y los cuatro intercardinales (NE, SE, SW, NW), acompañados de los nombres tradicionales de los vientos, como hemos visto a lo largo de este artículo.
Su invención se atribuye al mallorquín Ramón Llull, quien la ideó para facilitar la lectura de los rumbos en el mar y como une especie de “mapa” de las corrientes del cielo.
Conviene recordar que en la realidad los vientos no soplan desde un punto cardinal exacto, sino dentro de un arco de varios grados de amplitud, tal como se muestra en la tabla de resumen.
El origen de los nombres de los vientos en castellano
En Europa, los pueblos mediterráneos fuimos los únicos en darle a los vientos un nombre propio.
En los países escandinavos, eslavos y germánicos, los vientos se designan simplemente por su dirección. Así, en noruego se habla de nordavind (viento del norte); en alemán, Südwind (viento del sur); en inglés, westerly breeze (viento del oeste); y en ruso, Vostocny veter (восточный ветер, viento del este).
Estas denominaciones descriptivas reflejan una relación más práctica y menos simbólica con el viento, que en parte deriva de la forma misma de navegar. Solo en algunas regiones costeras del mar del Norte existen nombres dialectales para vientos específicos, pero sin formar parte de una rosa de los vientos tradicional como la mediterránea.
En cuanto a nuestro mar, los nombres de los vientos tienen un origen muy antiguo. Algunos fueron una evolución de la nomenclatura latina o griega, quedando abierta la disputa sobre su etimología precisa. Otros nacieron durante la Edad Media, en el ambiente cultural mestizo y complejo del Mediterráneo.
Cuanto al procedimiento adoptado, los vientos se nombraron a partir de su dirección o de alguna característica peculiar. Así es que Tramontana es el viento que viene de más allá de los montes, mientras que el Mistral es el viento maestro, en el sentido de dominante o principal.
El lector atento notará que hay cierta discrepancia en lo que acabo de escribir, sobre todo si tomamos como referencia la Península Ibérica. Mistral es un viento dominante solo en el levante, mientras que desde Galicia a los Países Vascos el viento de Norte no pasa ninguna montaña…
Según una vieja teoría, muy difusa y del todo improbable, tuvo que haber un lugar que se tomó como referencia para nombrar todos los vientos y hacer que geografía coincida con la nomenclatura.
Este punto, casi mágico, suspendido en un inmenso espacio de agua y tiempo, a partir del cual se establecieron los nombres de los vientos, sería la Isla de Malta, cruce de rutas, gran puerto templario y centro geográfico del Mediterráneo. Si asumimos Malta como referencia espacial de la nomenclatura, de pronto todos los nombres encajan con su dirección y no encontramos ninguna discrepancia.
Esta teoría, aparentemente tan sólida, se va a pique en el momento en que pasamos de la geografía a la lingüística. Mistral, por ejemplo, es una palabra francesa, mientras que Tramontana es italiana, poco que ver con Malta.
Como siempre pasa con el Mediterráneo, fueron muchos pueblos y muchos idiomas que crearon la nomenclatura de la Rosa de los Vientos tal como la conocemos. Cada nombre se fraguó en un entorno lingüístico y cultural definido, para difundirse fuera de su área de origen, y recalando despacio en otros idiomas.
No conocemos los pormenores de este largo proceso que decantó la geografía en las palabras, solo podemos remarcar un hecho fundamental. Durante siglos, malteses, catalanes, venecianos, genoveses, bereberes, marselleses o tunecinos, solo para citar algunos, cruzaban las aguas dedicándose a la pesca, al comercio o a la piratería.
En los puertos los idiomas mestizos eran una normalidad, así como la internacionalidad de los tripulantes.
A bordo de un mismo barco podían trabajar juntos hombres de la más variada procedencia, que intercambiaban palabras, costumbres, inventos e ideas. Fue fácil para el nombre Mistral salir del Golfo de León y atracar en España, fácil fue para la Tramontana salir de Génova y arribar a las costas francesas.
Es una forma de decir que los nombres de los vientos tal como nos han llegado, fueron un trabajo colectivo de los marinos mediterráneos, otra herencia de este gran pequeño mar.
Conclusión
Estos son los nombres de los 8 vientos principales que se dan en España, que tras haber pasado por bosques y montañas, pueblos y ciudades, por tu casa y por la mía, llegan a cada región con mayor o menor fuerza, húmedos o secos, con nubes o sin ellas. Por eso encontrarás en cada esquina del país nombres y caracteres distintos: es otro testigo de la hermosa variedad de la naturaleza y de las culturas humanas.
Pero, más allá de una experiencia cultural, aprender los nombres de los vientos y sus características es un conocimiento básico para cada viajero, que sea de mar o de tierra. Conocer los vientos y sus características nos ayuda a orientarnos, a montar una tienda de campaña o caminar cuando sopla fuerte.
Os deseamos buen viaje y vientos favorables
… en el aire se situaron nieblas, nubes, rayos y vientos; pero el creador del mundo no consintió que estos últimos tuvieran todo el espacio, sino que dio a cada uno su dominio particular: al Euro el oriente; el poniente al Céfiro; al Bóreas el norte, y el sur al Austro. Sobre los vientos se situó el éter, claro y sin peso…
Publio Ovidio Nasón, Metamorfosis
Escrito por Carmen Ruz Rábade



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