recolectando plantas de cola de caballo, manojo de ramas de tallo no fértiles.

Cola de Caballo: Usos, Propiedades y Cómo recolectarla

La Cola de Caballo (Equisetum arvense) es una de las plantas más antiguas que aún habitan nuestro entorno; un vestigio verde de tiempos remotos que sigue creciendo con la misma forma casi perfecta de hace millones de años. Pertenece a la familia de las Equisetáceas y se distingue por sus tallos segmentados y ásperos.
Si quieres aprender a reconocer la Cola de Caballo, su composición y propiedades, sus usos y el mejor momento para recolectarla, en esta entrada te lo explicamos todo al detalle de forma sencilla.

Tabla de contenido

Hábitat

La Cola de Caballo crece donde la humedad permanece incluso cuando el resto de las plantas se secan. Es habitual encontrarla en los márgenes de ríos, arroyos o acequias, a veces formando colonias tan densas que parecen una alfombra vegetal. Prefiere los suelos frescos y algo sombreados, aunque soporta bien el sol si el terreno conserva el agua bajo la superficie.
Se distribuye por buena parte del hemisferio norte: Europa, Asia y América del Norte. En la Península Ibérica es frecuente en terrenos húmedos, en bordes de caminos o en campos abandonados donde el agua aún se filtra bajo tierra.
Nosotros aprendimos a reconocerla durante un viaje por el norte, en la cornisa Cantábrica; allí la humedad lo envuelve todo, y la Cola de Caballo aparece como una constante, silenciosa, entre angélicas y ortigas.

Plantas de cola de caballo en una zona boscosa, se encuentran en su hábitat natural.
plantas de cola de caballo, hábitat natural.

Descripción: cómo reconocer la Cola de Caballo

A primera vista, la Cola de Caballo tiene algo hipnótico: su forma lineal, casi arquitectónica, parece el resultado de una mente que busca la simetría. Es una planta sin flores ni hojas verdaderas, con una estructura articulada.

Morfología general y crecimiento

El Equisetum arvense es una planta perenne que puede alcanzar entre 20 y 60 cm de altura. Su ciclo anual se divide en dos fases: una fértil, en primavera, y otra estéril, en verano.
Primero brotan los tallos fértiles, más gruesos y de color pardo rojizo, con la punta coronada por una pequeña espiga. Después llegan los tallos verdes, finos y ramificados, que son los que realizaban la fotosíntesis y los que solemos reconocer con más facilidad.

Rizoma

Bajo tierra, la Cola de Caballo despliega su verdadera fuerza. Su rizoma oscuro, largo y rastrero, se extiende como una red que vuelve a brotar cada año, incluso donde ha sido arrancada. Es su manera de resistir, de permanecer en el tiempo.

Tallo

El tallo es hueco y rígido, articulado en nudos visibles. Entre cada nudo se suceden segmentos de superficie áspera, debido a su alto contenido en sílice. En cada unión aparecen pequeñas vainas dentadas de las que surgen verticilos de ramas finas y también articuladas.
Cuando la observes de cerca, verás que el verde se hace más brillante y va apagándose hacia el final del verano. Al tocarla, se siente una textura áspera, como si tuviera diminutos granos de cuarzo incrustados. Cuando pasé los dedos por su superficie, sentí algo mineral en su tacto que contrasta con la delicadeza de su forma. Esta textura es muy característica de la Cola de Caballo y te ayudará a reconocerla.

primer plano del tallo articulado y segmentado de la cola de caballo
Tallo articulado
interior del tallo de Equisetum arvense, es un tallo hueco y frágil.
interior del tallo

Hojas

Las hojas verdaderas de la Cola de Caballo están reducidas a pequeñas escamas oscuras que rodean los nudos del tallo. Lo que parecen hojas son, en realidad, ramas verticiladas que surgen en círculo, como radios de una rueda.
Me sorprendió mucho esa confusión, creía que las hojas eran las alargadas ramas verdes, pero no lo eran; tenemos delante una arquitectura vegetal distinta, única. Cada segmento, cada unión, parece calculado con exactitud.

ramas de cola de caballo que pueden confundirse con hojas.
ramas que parecen hojas
Hojas verdaderas de Equisetum arvense, suelen pasar desapercibidas por su pequeño tamaño.
diminutas hojas

Esporas y reproducción

La Cola de Caballo no tiene flores ni semillas; pertenece a un grupo de plantas tan antiguas que su forma de reproducirse antecede a la llegada de las plantas con flor. En lugar de polen o pétalos, libera esporas: pequeñas partículas que el viento arrastra hasta lugares húmedos donde puedan germinar.
En esta especie se distinguen dos tipos de tallos: los fértiles, que aparecen a comienzos de la primavera, y los estériles, que surgen después.
Los fértiles son de color marrón claro, sin ramas laterales, y terminan en un estróbilo, es una especie de espiga que contiene las esporas. Cuando maduran, se abren y las liberan. Estas esporas se mueven con el aire.

Tallo fértiles de color marrón que terminan en un estróbilo, planta Equisetum arvense.
Tallos fértiles

Composición y propiedades

La Cola de Caballo contiene una gran cantidad de sílice (hasta un 10%), además de potasio, calcio, magnesio, flavonoides, taninos y pequeñas cantidades de alcaloides, entre ellos trazas de nicotina. Esta presencia mínima —alrededor de 2 mg por cada 5 g de planta seca, no tiene efectos apreciables en el organismo. Entre sus propiedades más conocidas están las diuréticas, remineralizantes, cicatrizantes y astringentes.

Usos de la cola de caballo

En este apartado hablaremos de los usos culinarios y medicinales. Su uso lo aprendimos cuando estuvimos de viaje por Cantabria, un señor estaba recogiendo Cola de Caballo, llevaba un buen manojo, y nos contó para que la usaba él y otros usos que se le podía dar.

Remarcamos que no somos ni médicos, ni homeópatas, ni curanderos: este párrafo es puramente informativo. Para cualquier uso medicinal de plantas silvestres te aconsejamos consultar un manual de un experto o un profesional de la salud.

Uso medicinal

Desde hace siglos se utiliza como planta depurativa y diurética. Se prepara en infusión o decocción con los tallos verdes, recolectados en verano, para favorecer la eliminación de líquidos y fortalecer uñas, cabello y huesos. También se ha usado externamente, en lavados o cataplasmas, para heridas o úlceras, aprovechando su capacidad cicatrizante.

Uso culinario

Su empleo culinario es escaso. En Japón, los brotes jóvenes se cocinan al vapor o se saltean, y también se conservan en vinagre. En cambio, en el mundo occidental apenas se ha utilizado con este fin, quizá por su sabor amargo o su textura. Es una planta que se deja observar más que comer.

Cuándo y Cómo recolectarla

Una vez que has reconocido la Cola de Caballo y no tienes ninguna duda puedes comenzar a recolectarla. Los tallos fértiles aparecen entre marzo y abril; los verdes, entre mayo y septiembre. Son estos últimos los que se recolectan con fines medicinales o para su estudio.
Los debes cortar cuando están completamente desarrollados, límpialos con cuidado y déjalos secar a la sombra en un lugar ventilado. Una vez secos, los puedes conservar en frascos de vidrio o en bolsas de papel.

Curiosidades

La Cola de Caballo es una superviviente del tiempo. Sus antecesoras crecían ya hace más de 350 millones de años, cuando los bosques estaban poblados por helechos gigantes y licopodios.
Su estructura articulada y su modo de reproducirse por esporas la emparentan con los helechos, aunque pertenece a una familia distinta.
Durante siglos, los artesanos la apreciaron por su poder abrasivo natural: servía para pulir madera, metal o instrumentos musicales. En inglés la llaman scouring rush, “junco limpiador”; un nombre que conserva esa memoria de herramienta útil, nacida de la naturaleza.

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