La Angélica Silvestre es una planta medicinal de gran porte muy común en la península ibérica. En esta entrada descubrirás cómo recolectarla y prepararla, además de información sobre su hábitat, propiedades, usos medicinales, junto con algunas curiosidades. El artículo incluye una galería de fotos detallada para facilitar su identificación.
Si te estas iniciando en este arte, te recomendamos leer “Aprender a reconocer plantas silvestres comestibles” , es un recurso útil para mejorar tu capacidad de observación. ¡Buena lectura!
Tabla de contenido
- Hábitat
- Descripción: Cómo reconocer la Angélica Silvestre
- Composición y propiedades de la Angélica Silvestre
- Cuándo y cómo recolectarla
- Cómo prepararla
- Curiosidades
- Otros nombres comunes
- Galería de fotos
Hábitat
La Angélica silvestre pertenece a la familia de las Apiáceas, y es pariente de la Zanahoria Silvestre y del Hinojo Marino. La puedes encontrar en entornos frescos y húmedos. La verás en cunetas sombreadas, orillas de arroyos, claros de bosques húmedos o en praderas. Le gustan los suelos ricos en nutrientes y con mucha humedad. Puede crecer desde zonas bajas hasta ciertas altitudes a unos 1500 metros. Es una planta silvestre común en buena parte de Europa y Asia de donde es originaria. Nosotros la primera vez que la encontramos fue en Asturias, España, zona húmeda y de frecuentes lluvias. Es una de esas plantas que aparecen sin que nadie las haya sembrado, pero que saben perfectamente dónde estar.

Descripción: Cómo reconocer la Angélica Silvestre
Morfología general y ciclo de vida
La angélica silvestre es una planta robusta, bienal y a veces perenne. Su primer año es como un pequeño arbusto de hojas y ramas. En su segundo año, produce un tallo alto y grueso, que puede alcanzar entre 1 y 2,5 m los ejemplares más altos. Guarda parecido con su pariente cultivada y más usada en el mundo medicinal, la Angélica Archangelica, la Angelica Silvestre tiene las mismas propiedades medicinales pero en menor medida. Es importante identificarla bien porque ambas podrían confundirse con la planta mortal Cicuta.
Raíz
La raíz es fuerte, muy ramificada, forma un nido de raíces gruesas y finas, todas de color pardo.

Tallo
El tallo es erecto, hueco y estriado. Suele medir entre 0,5 y 2,5 m de altura y alcanzar unos 2,7 cm de grosor. Su color varía entre verde y violáceo, frecuentemente más oscuro en la base y los nudos. En estos nudos se forman vainas foliares, envuelven el tallo o las ramas laterales que darán lugar a las flores. Estas vainas son de color verde con tonos violeta y tiene un fino vello que les da una textura suave.


Hojas
Las hojas son alternas, grandes y compuestas. Su forma es conocida en botánica como pinnadas o bipinnadas, con folíolos ovalados y dentados. El peciolo es una vaina foliar, es algo típico de las umbelíferas o apiaceas. Son de color verde intenso, más claro en el envés. Su textura es suave podríamos decir aterciopelada pero un poco ásperas.


Flores y Semillas
Las flores se desarrollan en umbelas grandes, pueden llegar a medir 20 cm de diámetro, formadas por muchas umbelas más pequeñas, esto se denomina umbela compuesta. Van del color violáceo, rosado o blanquecino, su aroma es ligeramente dulce. Las semillas son esquizocarpos (se dividen en dos mericarpos al madurar). Son alargadas, planas y con costillas prominentes, de color marrón oscuro y se dispersan con el viento.

Composición y propiedades de la Angélica Silvestre
La angélica silvestre, tiene las mismas propiedades pero en menor medida que su famosa pariente Angelica Archangelica, cultivada por su uso medicinal. La angélica silvestre destaca por una rica composición que incluye aceites esenciales con monoterpenos (como α pineno, limoneno o p cimeno), sesquiterpenos, lactonas macrocíclicas, cumarinas y furanocumarinas. También contiene ácidos fenólicos, taninos, resinas, gomas, fécula y pequeñas cantidades de sitosterol. Esta combinación le confiere propiedades digestivas, antiinflamatorias, antimicrobianas y ligeramente sedantes, aunque su uso requiere precaución por su potencial fotosensibilizante.
| Propiedades | Beneficios |
|---|---|
| Monoterpenos (α pinene, β pinene, felandrenos, limoneno, p cimeno…) | Efecto digestivo: carminativos, estimulantes de jugos y enzimas gástricas, alivio de gases e indigestión. |
| Sesquiterpenos (bisabolol, bisaboleno, β cariofileno…) | Propiedades antiinflamatorias y calmantes musculares; alivio de dolores articulares y reumáticos |
| Lactonas macrocíclicas | Actividad espasmolítica y colagoga: ayuda a relajar el tracto digestivo y mejorar el flujo biliar |
| Cumarinas (osthol, angelicina, arcangelicina, bergapteno, xantotoxina…) | Efecto sedante y ansiolítico; potencial antirreumático; cuidado: fotosensibilización de la piel |
| Furanocumarinas | Gluten sensibilidad a la luz solar (sensibilización); uso típico tópico con cuidado |
| ácidos fenólicos y taninos (ácido cafeico, clorogénico…) | Propiedades antioxidantes y antimicrobianas; efecto desintoxicante y diurético sin acidificar la orina |
| Sitosterol | Antiinflamatorio y cardioprotector leve |
| Aceite esencial rico en α pinene, δ 3 carene, limoneno, α phellandrene… | Eficaz contra bacterias y hongos (ej. Clostridium, Candida); actividad antimicrobiana general |
| Sacarosa, resinas, fécula, gomas | Aportan sabor, textura; usados en licores o cosmética |
Cuándo y cómo recolectar la Angélica Silvestre
La raíz de angélica silvestre, que es la parte más apreciada por sus propiedades medicinales, debe recolectarse en el momento adecuado para asegurar su máxima potencia. El mejor periodo para su cosecha es al final del primer año de crecimiento, justo antes de que la planta florezca, lo cual suele ocurrir a principios de la primavera siguiente.
Durante el primer año, la angélica acumula nutrientes y compuestos activos en la raíz, que se consideran más concentrados en esta etapa. Una vez que la planta florece, parte de esa energía se transfiere al desarrollo de la flor y la semilla, reduciendo la calidad medicinal de la raíz.
Es recomendable recolectar la raíz en un día seco, después de varias jornadas sin lluvia, para evitar exceso de humedad que pueda afectar el secado y la conservación. La raíz debe desenterrarse con cuidado, lavarse bien, y secarse en un lugar aireado y sombreado para conservar sus principios activos.
Cómo preparar la Angélica silvestre
Vamos hablar del uso medicinal, Angélica silvestre no ha sido utilizada en las cocinas salvo algún licor hecho a base de hierbas y plantas silvestres.
Uso medicinal
Aunque menos potente que la Archangelica, la angélica silvestre también tiene principios activos similares, aunque en menor concentración. Tradicionalmente se ha empleado:
- Aliviar gases e hinchazón: Se hacen infusiones con la raíz, se echan un par de cucharadas en 200ml.
- Expectorante: Tomada la raíz en infusión, es una buena aliada para los catarros. La dosis serían 4 cucharadas 250 ml.
- Dolores musculares o articulares: La raíz hervida unos 10 gramos y hacemos cataplasmas para cubrir la zona dolorida.
Al contener furanocumarinas, puede causar fotosensibilidad sobre todo en su uso como cosmético. Su uso medicinal debe ser moderado y bien informado. Esta información es de carácter divulgativo. Antes de hacer cualquier uso medicinal de esta planta, consulta con un profesional de la salud.
Curiosidades sobre la angélica silvestre
- Una planta contra la peste. Aunque la fama se la llevó su pariente A. archangelica, durante las grandes epidemias de peste en Europa , cualquier angélica disponible era utilizada en preparados medicinales para “purificar el aire” y protegerse de la enfermedad. Se llevaba colgada al cuello o se masticaban sus raíces para “alejar los miasmas”.
- El nombre “angélica” proviene de una leyenda medieval según la cual un ángel reveló a un monje que la planta podía proteger del mal y la peste. Aunque esta historia se asocia sobre todo con A. archangelica, es probable que en el imaginario popular ambas especies se confundieran y se usaran indistintamente. Su nombre botánico refuerza esa aura mística.
Nombres comunes
Angélica, angélica palustre, angélica silvestre, aro, sabuda, sebuda, silbotes, yerbatana de puerto
Galería de fotos de la Angélica Silvestre
Texto escrito por: Carmen Ruz Rábade









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