Álbum con foto antigua de la sede de Falange Española de Los Corrales de Buelna
Álbum de foto de Falange de los Corrales de Buelna (Autor: Viaje a Edén)

La abandonada sede de Falange de Los Corrales de Buelna

Estábamos remontando el curso del río Besaya. Al llegar a los Corrales de Buelna, pasamos en frente de una sede abandonada de la Falange Española de la J.O.N.S. Entramos por una ventana rota. A pesar del estado ruinoso, el edificio conserva fotos, muebles, documentos y periódicos, testigos de la transición, del perdurar y actuar de las ideas nacional sindicalistas en España. Se trata de un artículo sobre un espacio político: hablaremos de la historia del edificio, de nuestra exploración urbana en su interior, pero sobre todo de ética y política sin reparar en lo correcto. Si eres un alma tibia, que se escandaliza para los excesos, no sigas en la lectura.

Foto de un grupos de falangistas de Los Corrales de Buelna manifestando contra la constitución en 1978.
Falangistas de Buelna en protesta (Autor: Viaje a Edén)

Tabla de contenido

Nuestra posición política

Nos parece importante aclarar nuestra posición política antes de seguir hablando de una sede de Falange Española. No creemos en el nacional sindicalismo, ni en la dictadura; nada compartimos con el comunismo ni con el liberalismo. Estamos convencidos de que la monarquía ha fallado al igual que la democracia, por la cual tenemos especial desprecio, por ser la forma de gobierno más falsa y traicionera: una oligarquía disfrazada de igualdad, que para existir necesita la sumisión del ciudadano. Cuanto a los partidos políticos tal como los conocemos, son una creación del siglo XIX; en aquel tiempo no había ni teléfono ni trenes, dudamos de que antigüedades tan desgastadas puedan solucionar los problemas de hoy. Toleramos una jerarquía solo y cuando sea temporal y funcional a la consecución de un objetivo común, pero que de ninguna forma quede cristalizado en palacios y chabolas o en títulos de ningún tipo: nunca seré tu amo ni tu el mío. La libertad extrema del individuo conlleva demasiados riesgos, llevarla a un plano político sería un desastre, pero sigue seduciendo nuestra mente y nuestro cuerpo: somos mariposas alrededor de la llamas.

El pasado no dará respuestas para el futuro, tenemos demasiada historia detrás, su peso nos impide el salto. Hay que ser valiente para olvidar el pasado: hay que ser valiente para abandonar la certeza de lo conocido. Buscamos un camino nuevo, hijo de nuestro tiempo, para alcanzar lo que ningún sistema económico y político del que tenemos constancia ha conseguido: una sociedad armónica, una equilibrada distribución de la riqueza, el espacio y el tiempo para ser, un ambiente, humano y natural, donde podamos vivir en armonía con el mundo que seguimos violando, la eliminación de la rígida jerarquía que siempre se ha traducido en la ventaja de pocos y en la condena de muchos.

Ninguna posición política o ética nos escandaliza: cuanto más diferente tu pensamiento del nuestro más curiosidad de conocerlo y entenderlo tendremos. Pensamos y actuamos más allá de la fastidiosa frontera de la moral. En este sentido escuchamos con la misma tranquilidad a quienes hablan de amor y a quienes tienen la boca llena de odio. No se trata de tolerancia: una mente y un espíritu fuerte no teme enfrentarse, ni necesita convencer, camina seguro hacia su horizonte y afronta sereno las consecuencias de sus actos y sus palabras.

Invitación para una cena de Hermandad de la Falange Española de Los Corrales de Buelna. Años `80
Invitación para cena encontrada en el despacho (Autor: Viaje a Edén)

Algunas palabras sobre Falange Española de la J.O.N.S.

La Falange Española de la J.O.N.S. de la que hablamos en esta entrada, y que tuvo una de sus sedes en Los Corrales de Buelna, fue un partido político nacional sindicalista fundando durante la transición y que se basaba en las ideas política de José Antonio Primo de Rivera, Onésimo Redondo Ortega y Ramiro Ledesma Ramos. Dentro del movimiento nacido en 1977, hubo divergencias, separaciones, y el intento de reunificar los diferentes grupos de falangistas en un único partido. Nos pareció, leyendo los documentos encontrados durante nuestra exploración, que la preocupación de unificar a los falangistas en un único movimiento, coherente con las enseñanza de José Antonio, Onésimo y Ramiro, fuese uno de los objetivos primarios de la sección de Buelna. Leyendo las cartas encontradas nos pareció su actitud sincera.

Convocatoria del consejo nacional de Falange Española de la J.O.N.S.
Convocatoria del consejo nacional de Falange (Autor: Viaje a Edén)

Existen diferencias sustanciales entre la Falange primigenia y la Falange Tradicionalista (el partido único del franquismo que fue disuelto en 1977) que no es lugar para profundizar. Solo remarcamos que Franco buscó en la Falange la base ideológica que nunca tuvo. La encauzó luego en su régimen, a pesar de que poco o nada su proyecto político tuvo que ver con el pensamiento y las teorías políticas falangistas.

Hacemos notar que, curiosamente, el modelo económico propuesto por Primo de Rivera y los nacional sindicalistas, comúnmente llamado tercera vía, tiene varios y consistentes puntos en común con las reivindicaciones de buena parte de la sociedad española que se define progresista: el control de las instituciones públicas sobre el libre mercado y la propiedad privada (sin eliminarlos como en el modelo comunista) que garantice una equilibrada distribución de la riqueza, justicia social y la tutela de los recursos, evitando los excesos, a menudo dramáticos, del liberalismo que estamos viviendo. Primo de Rivera al socialismo no le reprochaba su aspiraciones de justicia social y de mejora de las condiciones de los trabajadores, cuanto la falta de fe en dios, su profundo materialismo y la lucha de clases como eje de la actividad política, que para un nacionalista equivale a una impensable fractura de la sociedad y de la unidad de la “patria”.

Documento de entrega con sello, firma y fecha de la sección falangista de los Corrales de Buelna
Uno de los muchos documentos (Autor: Viaje a Edén)

A veces nos remiramos uno con el otro concentrados en las diferencias y perdemos de vista las insólitas similitudes. Repetidas veces concejales de izquierda de los Corrales de Buelna han querido que se borrara la rotulación de la abandonada sede de Falange Española de su ciudad. Tal y como un fascista, no admiten desvíos de sus propias normas, solo quieren eliminarla e uniformar la sociedad hacia un pensamiento único: la dictadura antes de ser un sistema político es una actitud ética y puede disfrazarse de cualquier color. En este sentido prefiero la sinceridad de un falangista que proclama abiertamente la dictadura, al sistema actual, que se disfraza de democracia y actúa como un régimen.

Sede de Falange de los Corrales de Buelna: Panfleto sobre autodeterminación e independencia entre documentos abandonados
Panfleto especialmente sugerente. (Autor: Viaje a Edén)

Cerramos el párrafo con las palabras de un falangista, Guillermo Ojínaga de Domingo, secretario Comarcal de F.E. de la J.O.N.S. en los Corrales de Buelna. No son especialmente elegantes desde un punto de vista retórico, pero su contenido es interesante, visto el tono de este párrafo. Las mayúsculas son del texto original.

“Como bien dice la señora alcaldesa, para qué remover tanta basura, reconocemos tantas atrocidades hechas por ambos bandos pero por que no dedicamos nuestras ideas políticas al bien común de España y mejorar nuestro sistema capitalista en el que no hay mas que políticos robándonos, robándonos cada día, injusticias sociales, personas que por tener créditos o hipotecas no llegan ni para comer, por lo tanto hagamos una buena política de JUSTICIA SOCIAL en la que quepan todos los españoles, no solo unos pocos privilegiados. Trabajemos para el pueblo, apartemos rencillas, paro, atracos de guante blanco y vamos TODOS a mejorar este sistema”

Ahora: ¿cuantos votantes de todos los partidos pensáis lo mismo que este falangista? A ti que estás leyendo te pregunto: ¿en qué crees realmente? ¿Si te despojaras de todo disfraz e hipocresía, quién serías?

Primer plano de la puerta del despacho de la Sede de Falange de Los Corrales de Buelna, repleta de pegatinas políticas
Puerta del despacho (Autor: Viaje a Edén)

La historia del edificio

“… A la parte que ustedes dicen de nuestro local, Famoso local Hogar Falangista, que funcionó en la dictadura, con poca información, les diré sobre esto que esta sede se abrió en 1977, año en el que yo mismo entré en la sección Juvenil, y por lo tanto no es de la dictadura. En aquel entonces un grupo de Falangistas, ante la posibilidad de comprarlo se organizaron en una comunidad de propietarios, y con bastante sacrificio económico, los compraron, ni el franquismo ni nadie nos dio nada.”

Con estas palabras, en una carta dirigida el 11 de diciembre de 2010 al periódico Interviu, Guillermo Ojínaga de Domingo, secretario Comarcal de F.E. de la J.O.N.S. recordaba el comienzo de la historia de la sede Falangista de los Corrales de Buelna.

Foto en blanco y negro del 1977. Falangista pintando su sede de los Corrales de Buelna
Foto del 1977 durante la reforma del viejo casino en sede de Falange (Autor: Viaje a Edén)

Previamente, el edificio había acogido, desde su fundación en el 1920 hasta el 1971, el Casino de Buelna, fundado en el 1920 por José María Quijano Fernández-Hontoria, abogado, empresario y político, natural de los Corrales de Buelna. En 1971 el Casino se traslada a otro edificio, quedando la futura sede de la J.O.N.S. vacía hasta 1973, cuando fue sede provisional de la Casa Sindical, institución franquista, que procedió a su reforma y ocupó el inmueble hasta el 1974. Cómo vimos, un grupo de 250 falangistas compraron el edificio en 1977 para convertirlo en sede del partido hasta su cierre y abandono en 2009.

Libro contable de la Sede de Falange Española de la J.O.N.S. de los Corrales de Buelna
Libro contable (Autor: Viaje a Edén)

Al día de hoy el edificio sigue perteneciendo a la misma comunidad de bienes, lo que complica, según dice el ayuntamiento, cualquier intervención: difícil contactar y tomar acuerdo con un grupo tan numerosos de personas. Como a menudo acaece, el edificio fue victima de un vandalismo poco comprensible que, junto a la falta de mantenimiento, está transformando la Sede de Falange Española de Los Corrales de Buelna en ruina. Desde un punto de vista histórico merecería la pena salvar por lo menos el contenido del edificio. Fotos, documentos, recortes de periódico que van más allá de ser datos históricos: son los recuerdos, cálidos todavía, de un grupo social organizado que actuó durante los años en que se fraguaba una “nueva” España: es este el lado emocional de la historia. La historia la hacen las personas. Las personas eligen y actúan primariamente por la emoción: nunca entenderemos los hechos humanos basándonos solo y exclusivamente en la lógica. Si alguien de los propietarios está leyendo: salvad vuestra memoria, con ellas salvareis una parte de historia.

Explorando la sede y el alma de Falange Española

La sede la Falange Española de la J.O.N.S. es una gran casa blanca de dos plantas. Pasaría desapercibida si no fuese por las rejas de las ventanas, que llevan el yugo y las flechas, y una enorme rotulación negra y roja con el nombre del partido. Un informante dice que los propietarios suelen de vez en cuando repintarla para que no desaparezca. Se encuentra a pocos pasos de la estación del tren, en calle Almirante Pero Niño.

Fachada de la sede de Falange Española de la J.O.N.S de los Corrales de Buelna
Fachada (Autor: Viaje a Edén)

Una de las ventanas de la planta baja está rota y no tiene verja. Nos colamos. Parece entrar en otro mundo a pesar de que solo 20 centímetros de muro nos separan de la calle. La luz se atenúa de golpe, el aire lleno de polvo, inmóvil, es más pesado y cargados de los olores del abandono. Los colores tienen un contraste intenso. Nos quedamos inmóviles unos minutos, dejando que el edificio nos hable, intentado afinar nuestra percepción a la voz del lugar.

Bar en la entrada de la abandonada sección falangista de los Corrales de Buelna
Barra de bar de la entrada. Aquí podían tomar una caña lo no-socios (Autor: Viaje a Edén)
Cocina de la abandonada sección falangista de los Corrales de Buelna. Todavía quedan horno y nevera
Cocina (Autor: Viaje a Edén)

Nada más entrar nos encontramos con la barra de un bar, la cocina de un lado y los servicios. Quedan algunos platos y vasos, una silla, algunas latas, el horno y la nevera, trazas de la vida que hubo cubierta de polvo y ceniza de papel quemado. A la izquierda una escalera de madera conduce a la segunda planta. Subimos saltando los peldaños que faltan. Llegamos a una especie de balcón interior que se asoma sobre la gran sala común. Desde el balcón se accede a un breve pasillo al que se abren una serie de habitaciones. Algunas pueden haya sido habitaciones para dormir, otras más parecidas a pequeñas oficinas, un gran buhardilla casi vacía pudo haber sido almacén. En el suelo un Heraldo español del 31 de diciembre de 1980 lleva como título principal “Los 12 personajes más nefasto para España en 1980”; en otro se lee “Termina el año y no cayó Suarez”. Costaba 100 pesetas, el director era Julio Medino.

Escalera que sube a la segunda planta de la sección de Falange española de Los Corrales de Buelna
Escalera (Autor: Viaje a Edén)

Bajamos a la primera planta y entramos en el gran salón principal, fulcro de la vida de la sede de la Falange Española de Buelna. Una gran barra de bar con una vidriera acoge el visitante por la derecha; quedan algunas vasijas y libros apoyados en la barra como si alguien debiese volver. A la izquierda tres grandes ventanas dejan entrar grandes chorros de luz. Cuelgan todavía, aunque cubierta de polvo, sus cortinas blancas. Una gran lampara negra de hierro forjado, una chimenea en una esquina y un escenario al fondo completan el salón. Cuando la sede era un casino en el escenario había conciertos y actuaciones; luego hubo discurso políticos y presidencias de reuniones. Al lado del palco una breve escalera conduce al despacho. Es sobrecogedor. Por todas partes, acechando los sentidos, recuerdos y memorias llueven por todas partes, como si el gran cajón de la memoria se hubiese roto de golpe o el espíritu de la falange se hubiese vuelto cielo dejando que nevaran por todas partes copos de memorias, copos de recuerdos, copos de cosas que fueron y emociones que el tiempo a enfriado y cristalizado.

Barra del bar del salón principal de la sede falangista de Los corrales de Buelna
Barra del bar del salón principal (Autor: Viaje a Edén)
Salón principal de la sección de Falange Española de la J.O.N.S. de los Corrales de Buelna
Salón principal con escenario al fondo (Autor: Viaje a Edén)
Antesala del Despacho de Falange Española de la J.O.N.S. de los Corrales de Buelna
Antesala del despacho (Autor: Viaje a Edén)

Por todas partes, desde los cajones abiertos, desde los muebles rotos, colgando de un muro o esparcidos al suelo en un desorden de ensueño vemos libros; revistas; cartas que expresan esperanzas, aspiraciones, sueños e ideales; recortes de periódicos donde revive la política española de la transición; comunicados; papeletas de la hermandad; panfletos; invitaciones para un evento; documentos con firmas, nombres y apellidos; libros de cuentas; comunicaciones oficiales con los gobiernos; pegatinas; pancartas; y sobre todo fotos. Un mar descolorido y polvoriento de fotos. Fotos de un equipo local de fútbol; fotos de amigos sonriendo a la cámara; fotos de reuniones políticas; fotos de conmemoraciones; fotos de familias, mujeres, hombres, niños, chavales, con la bandera en la mano, la derecha tendida al saludo fascista o simplemente abrazando un amigo; fotos de personajes políticos, del pueblo, del campo y de las montañas.

Foto del despacho de la sede abandonada de Falange Española de los Corrales de Buelna
Despacho con archivo y escritorio (Autor: Viaje a Edén)
Parte derecha del despacho de la sede abandonada de Falange de los Corrales de Buelna
Despacho, parte derecha (Autor: Viaje a Edén)
Escritorio repleto de documentos medio quemados del despacho de la abandonada sede de Falange de los Corrales de Buelna
Escritorio del despacho (Autor: Viaje a Edén)

Caminamos en silencio, solo nos miramos de vez en cuando y nos pasamos algunas fotos o un documento especialmente interesante. Necesitaríamos semanas para leer detenidamente todo. No se trata de estudiar la Falange en un libro, no se trata del análisis frío del historiador: estamos tocando la memoria intima de un grupo, el sentimiento que está detrás de la política, lo profundamente humano que se oculta detrás de la historia, la emoción que preside el actuar. Nunca entenderemos la historia ni el presente si nos olvidamos que las personas actúan y eligen sobre todo en función de la emoción y de algo tan poco analizable como el espíritu. Nado que sea vivo puede reducirse a puras ecuaciones.

Sede de Falange Española de Los Corrales de Buelna. Álbum de foto. Incluye fotos en blanco y negro y recortes de periódicos
Álbum de foto encontrado en el despacho (Autor: Viaje a Edén)
Álbum con recortes de periódico y foto de una cena de la sección Falangista de los Corrales de Bueln
Testigo del nacimiento del partido falangista (Autor: Viaje a Edén)

Es como si estuviésemos sentados dentro del pecho de un ser, un ser colectivo, un grupo. La sede de la Falange de Los Corrales de Buelna fue un lugar de reunión, de vida y de vivencia, centro de gravedad de la existencia de muchas personas y familias que soñaban un mundo y actuaban para que este mundo existiese de verdad: está todavía tibio como un cuerpo recién muerto que con el calor va olvidando la vida que lo habitó.

Mural con fotos de los falangistas de Corrales de Buelna
Memoria falangista (Autor: Viaje a Edén)

Los falangistas no fueron muchos, pero fueron. Se unieron, se organizaron, tuvieron divergencias, intentaron alcanzar un sueño que se había apagado con el ascenso de Franco al poder. Aguantaron muchos años, cada vez más débiles, cada vez más reducidos, pero intentando perseguir su ideal. Los ideales, estas luces brillantes que ciegan al hombre más sabio, esta promesa de un porvenir de oro, como un canto de sirena que empuja hacia el amor y la muerte a los espíritus más ardientes. Hay un abismo entre nosotros y los falangistas, aunque prefiero el nacional sindicalismo al liberalismo brutal que estamos viviendo. En común, con ellos y quizás contigo, tenemos el ser pocos e intentarlo no obstante todo. Abro un álbum, entre las fotos está un recorte del periódico Alerta, que pública una nota remitida por la Junta Promotora de la Unidad Falangista de los Corrales de Buelna con fecha 28 de julio de 1979:

“Efectivamente, el 18 de julio es una fecha histórica, triste si se quiere, pero que hemos de recordar todos los españoles, si de verdad no queremos su repetición, teniendo siempre presente las circunstancias históricas que lo motivaron y las causas que lo hicieron inevitable. Este es el sentido que dimos a la celebración, a la vez que de recuerdo a todos los combatientes. Por los que cayeron, luchasen en una u otra trinchera, pues sabemos que todos querían o entendían querer lo mejor para España y los Españoles.”

Cada uno lucha por lo que cree, y tendrás mi respeto por esto, aunque estuviésemos en contra ¿Pero cuándo y cómo tu lucha se transforma en guerra y homicidio? ¿Porqué la necesidad de la sangre? ¿Qué te lleva a levantar el puño en mi rostro? ¿Es siempre tan débil la idea que necesitas la espada? Toda revolución implicó sangre, pero quizás no fue necesidad, sino repetir testarudamente el mismo patrón heredado de Caín.

Admitimos la violencia de uno contra el otro, el odio, tan humano, de dos almas que se pelean a muerte. Tú y yo, querido hermano, solos, sin que nadie se interponga: la muerte y la vida son un hecho personal, íntimo. Casi nos parece que la sangre debería derramarse en silencio, como entre sábanas blancas. ¿Pero la guerra? La guerra es otro despropósito de un mamífero que ha perdido el control y el sentido profundo de la medida que le permitía vivir en armonía con el mundo: la grandeza que tanto buscamos será la razón de nuestra extinción. El coliseo, las catedrales, las grandes obras contemporáneas, son el símbolo de nuestra pequeñez: es el mamífero que percibe la inmensidad del universo y se siente pequeño, entonces en lugar de levantar los bazos y bailar de alegría bajo el cielo se encierra en templos y en palacio. La techumbre y un espacio acotado nos tranquilizan: dentro de un espacio limitado puedo sentirme grande, frente al universo soy solo un grano de arena que late de valentía y miedo. Gritamos como perros chicos a través de nuestra obra, soñamos imperios y eternidades que nunca serán nuestros. Meditamos sobre dios y nos olvidamos de las hojas de los árboles.

La guerra existe porque existen bandos, grupos, manadas, naciones, formas en la que el yo se pierde en la multitud y deja de ser. La existencia de los bandos es consecuencia de la debilidad del individuo: el yo se agarra a un sistema de ideas que pon orden al mundo y a la vida, lo comparte con otros, se siente grupo, se siente fuerte, pierde la percepción de la debilidad de su cuerpo. El precio que paga es que su pensamiento se ata a los límites impuestos por las verdades absolutas y los axiomas de la ideología. Su acción se reduce dentro de lo permitido por el grupo.

Te planteo que no existen verdades absolutas, validas en todo momento, que no existen ideologías que sea constantemente valida. La realidad fluye, todo cambia, un pensamiento y una acción serán eficaces solo si serán capaces de adaptarse: todo pensamiento y acción es eficaz o verdadera solo en un momento determinado, en un contexto determinado. Al cambiar de la situación cambiará la acción pensamiento necesario: cambia la verdad. Por esto en el curso de la vida y de la historia se ha dicho todo y el revés de todo. Por esto cualquier ideología es demasiado rígida para ser funcional. La realidad es más compleja que la mente humana y mucho menos rígida. ¿Sabes contar los hilos de hierba en la pradera? ¿Tú mente puede ser agua?

Si tu espíritu es fuerte, consciente de si mismo, no necesita pilares ni axiomas ni ideologías: vive y actúa en el presente. La única forma de inmortalidad concedida al ser humano es borrar de la acción la idea de futuro. No pretendo que me sea posible y no niego otra evidencia: estamos condenados a estar juntos, a pesar de todas las guerras.

Nos buscamos, para amarnos o matarnos, nos buscamos, nos necesitamos, tenemos grabado en el ADN un nosotros más fuerte de cualquier individualismo como lo que acabo de proponerte. Quizás es este el sentido de los equipos de fútbol, de los grupos políticos y religiosos, de la nación, de las fiestas patronales y los clubs de moteros: sentirse grupo, responde al instinto de formar una manada, querer que la manada sobre viva a cualquier precio. Lo sabes. Si tu manada estuviese en frente de la mía, con en medio el trozo de carne que solo asegura la supervivencia de uno de los grupos, nos lanzaríamos uno contra el otro con la boca abierta y ávida de carne humana. Estaba todo muy bien cuando éramos cazadores. Pero ahora nuestros dientes son armas nucleares ¿Entonces qué? ¿Hemos pasado el límite? ¿Estamos condenados? No te esperes de mi una respuesta. Verdad y mentira son hermanas, van de la mano como la muerte y la vida.

Saltamos otra vez la ventana. El aire fresco nos acoge bajo el cielo gris del Valle del Besaya. Un ave cruza el cielo inalcanzable: la naturaleza es la única verdad que puedo soñar hoy. Nos dejamos atrás la sede de Falange y cruzamos la vía del tren buscando un camino hacia Reinosa. En los Corrales de Buelna están festejando el nacimiento de San Juan. No es nuestra fiesta. En otros tiempos, otros pero siempre humanos, ofrecían su homenaje al sol. El sol no necesita homenajes.

Escrito por Gabriele Burchielli y Carmen Ruz Rábade

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