Semillas de diente de león (Taraxacum officinale) flotando al viento en un campo.
Terracina, Italia, ( Autor: Viaje a Edén)

Diente de León: usos, propiedades y cómo reconocerlo.

En esta entrada encontrarás una descripción completa acompañada por una galería de fotos para aprender a reconocer y preparar el Diente de León (Taraxacum officinale) sus propiedades y usos, como y cuando recolectarlo. Se trata de una de las plantas silvestres comestibles más comunes y fáciles de reconocer; seguramente habrás visto sus bellas flores en algún parque o pradera, o resoplado sobre sus semillas. Si te estás iniciando en este arte, la lectura de “Guía para aprender a reconocer plantas silvestres comestibles” es una buena ayuda. Buena lectura.

Tabla de contenido

Hábitat

El hábitat originario del Diente de León (Taraxacum officinale) se encuentra en Europa y Asia, pero gracias a su gran capacidad de adaptación, esta planta, que pertenece a la familia de las Asteráceas se ha extendido por todos los continentes. Aunque prefiere terrenos ricos en nitratos, el Diente de León no tiene muchos requerimientos y puede adaptarse a casi cualquier condición. Por eso, es común encontrarlo en terrenos baldíos, bordes de caminos, pastizales, parques, macetas, jardines, aceras e incluso en grietas de muros. Puede crecer a más de 2000 metros de altura, tanto en interiores como cerca de la costa, a pleno sol o a la sombra. En España, el Diente de León se encuentra en casi todas partes, desde Estaca de Bares hasta Tarifa.

El Diente de León es una planta silvestre resistente, capaz de soportar heladas, viento y enfermedades. Mientras que en algunos países donde se ha establecido, se estudian formas de erradicarla debido a su carácter invasor, en Europa se cultiva por el valor culinario de sus hojas y sobre todo por las propiedades medicinales de su raíz. Además, se ha comenzado a utilizar su látex para producir caucho, lo que abre nuevas posibilidades en la industria. Sin embargo, para muchos jardineros, su rápido crecimiento y propagación lo convierten en una maleza difícil de controlar.

Mano tocando varias hojas de  (Taraxacum officinale), destacando su forma dentada.
Diente de León, Sevilla ( Autor: Viaje a Edén)

Descripción, como reconocer el Diente de León

El Diente de León es una planta silvestre fácil de reconocer, pero, a pesar de esta descripción y de las fotos, podrías confundir el Diente de León con otras plantas silvestres de la misma familia como la Condrila (Chondrilla Juncea), Crepis (Crepis Capillaris), Cosconilla (Reichardia Picroides), Cerraja (Sonchus Oleraceus) o Achicoria (Chycorium Intibus) . Ninguna de ellas es tóxica.

Morfología y crecimiento

El Diente de León es una planta herbácea anual, de la familia de las Asteráceas, que llega a medir unos 30 centímetros de altura. Cuanto a la morfología, cabe destacar que los ejemplares jóvenes no presentan tallo, sino solo una roseta de hojas en la base. Siendo una planta que ha colonizado diferentes hábitats y climas, su morfología general puede variar bastante.

El Diente de León crece tanto en grupo como aislado. Una características que nos permite reconocer el Diente de León es que todas las partes de la planta, en su interior, presentan una sustancia blanca y pegajosa llamada látex. Esta es una característica muy importante, porque nos ayuda a distinguir esta planta de otras especies silvestres parecidas: si rompemos cualquiera de sus partes, tiene que salir látex, no hay excepción, si no hay látex no es un Diente de León.

Latex blanco saliendo del interior de una hoja de (Taraxacum officinale) al ser tocada.
Latex blanco, Ayamonte ( Autor: Viaje a Edén).

Raíz

La raíz del Diente de León es gruesa, fuerte y pivotante, con una tonalidad parda en el exterior y blanca en el interior. Se hunde profundamente en el suelo, lo que le permite resistir en distintos tipos de terrenos. Su sabor es marcadamente amargo, una característica clave para reconocer el Diente de León con mayor certeza.

En la imagen, se pueden observar raíces de tres plantas de distintos tamaños, lo que permite apreciar su variabilidad dentro de la misma especie.

Raíces de Diente de León (Taraxacum Officimales) de tres plantas de tamaño diferente.
Raíces, (Autor: Viaje a Edén)

Hojas

Las hojas del Diente de León son el principal elemento para reconocer la planta antes de que desarrolle su tallo. Crecen desde la base formando una roseta y pueden variar en orientación según su fase de desarrollo o el entorno: en las primeras etapas, suelen extenderse paralelas al suelo, mientras que en ejemplares más maduros pueden apuntar hacia arriba. Su tamaño es variable, alcanzando hasta 20 cm de longitud. Un detalle clave para identificar el Diente de León es que ninguna hoja nace del tallo, lo que lo diferencia claramente de otras especies similares.

Al tacto, las hojas del Diente de León son lisas, sin vellos ni irregularidades. Su forma es alargada, con un extremo lanceolado y bordes dentados. En ejemplares jóvenes, los dientes pueden ser poco pronunciados, mientras que en otros casos el corte se acerca hasta el nervio central. La dirección de estos dientes es un rasgo distintivo: en el Diente de León siempre apuntan hacia abajo, a diferencia de otras plantas similares cuyas muescas se dirigen hacia arriba.

El color de las hojas es un verde brillante, aunque pueden presentar tonalidades rojizo-violetas en el nervio central o incluso en toda su superficie. Dentro de esta variabilidad, hay tres características constantes para reconocer el Diente de León con certeza: hojas lisas, sin vellos ni grumos, bordes dentados hacia abajo y un sabor marcadamente amargo.

Planta Taraxacum officinale, hojas dentadas hacia abajo. Creative Commons atribución 4.0 internacional
Roseta de hojas, Bagni di Tivoli, (Viaje a Edén)
Hoja de diente de león (Taraxacum officinale) con bordes dentados y textura característica
detalles de la hoja dentada, Sevilla ( Autor: Viaje a Edén)
Hojas de Taraxacum officinale con bordes dentados y forma alargada, de color verde intenso, destacando su textura y detalles naturales.
Detalle de hojas con el nervio violeta, Tivoli, Italia ( Autor: Viaje a Edén)

Tallo

El tallo del Diente de León sale desde el centro de la roseta de hojas y es alto y solitario, quiero decir que no presenta ramificación alguna ni hojas, se va hacia el cielo erecto y desnudo. El tallo es hueco y no presenta pelos, son características muy importantes para reconocer el Diente de León, porque lo diferencian de especies similares que presentan ramificaciones.

Flores y Semillas

La flor del Diente de León es de un amarillo dorado intenso y está compuesta por numerosos pétalos alargados, cada uno con una pequeña muesca en su extremo, similar a la cola de una golondrina. Estos pétalos están sostenidos por sépalos verdes, mientras que la base de la flor, conocida como receptáculo, presenta hojas puntiagudas que se inclinan hacia abajo. Este detalle es clave para distinguir el Diente de León de otras especies con flores similares.

A medida que la flor madura, comienza la formación de los aquenios: estructuras ligeras diseñadas para transportar las semillas flotando en el aire. Estos se agrupan en las características esferas algodonosas que solemos soplar, viendo cómo las semillas se dispersan con el viento. En Italia, existe la tradición de pedir un deseo antes de soplarlos, aunque no hay certeza de que se cumplan.

Detalle de la flor de diente de león (Taraxacum officinale) amarilla en plena floración
Flor vista desde arriba, Sevilla ( Autor: Viaje a Edén)
Brácteas de Taraxacum officinale rodeando la base de la flor, dispuestas en dos filas, con las externas curvadas hacia abajo
brácteas hacia abajo durante la floración, Sevilla ( Autor: Viaje a Edén)
aquenios de(Taraxacum officinale) listos para ser dispersados por el viento.
Aquenios ,Sevilla, ( Autor: Viaje a Edén)
Mano sosteniendo un aquenio de Diente de León (Taraxacum officinale) con su vilano visible, listo para ser dispersado
Un aquenio con vilano. Cádiz (Autor: Viaje a Edén)

Cuándo recolectar el Diente de León

El Diente de León puede recolectarse durante todo el año, tanto sus hojas como su raíz. Sin embargo, la raíz es más rica en inulina durante el otoño, por lo que esta estación es ideal para su recolección si se busca aprovechar sus propiedades al máximo.

Las hojas son tiernas y pueden recogerse fácilmente con las manos, mientras que la raíz, al estar profundamente anclada en el suelo, puede requerir el uso de una herramienta para extraerla. La resistencia de la planta al ser desenterrada dependerá del tipo de terreno.

En cuanto a la floración, el Diente de León suele florecer entre abril y septiembre, aunque la época exacta varía según la latitud y el clima, lo que puede adelantar o retrasar su recolección.

Composición y propiedades

Las hojas del Diente de León son una fuente excepcional de proteínas, aminoácidos, provitamina A (en mayor cantidad que la zanahoria) y vitamina C. También contienen niveles significativos de vitaminas del grupo B (tiamina B₁, riboflavina B₂, piridoxina B6), además de vitamina E y folatos. Destaca especialmente su alto contenido en vitamina K.

En cuanto a su aporte mineral, el Diente de León contiene calcio, hierro, magnesio, manganeso, potasio y fósforo. Sin embargo, algunos de estos minerales pueden quedar atrapados en fitatos cuando la planta se consume cruda, y otros pueden perderse durante la cocción por hervido. Para conservar mejor sus propiedades, se recomienda cocinar el Diente de León al vapor.

La raíz del Diente de León es especialmente rica en inulina, un carbohidrato natural con efecto probiótico que representa aproximadamente una cuarta parte de su peso. También contiene taninos, caucho y lactupicrina, una sustancia presente en su látex, similar a la de la lechuga. Su aporte calórico es muy bajo, al igual que su valor energético.

Desde el punto de vista medicinal, tanto la raíz como las hojas del Diente de León poseen múltiples beneficios. Se le atribuyen propiedades diuréticas, laxantes, colagogas y coleréticas, además de efectos ligeramente hipoglucemiantes, antiinflamatorios, depurativos y descongestionantes. Su acción estimulante sobre la producción de bilis favorece la desintoxicación del hígado y el páncreas, y puede contribuir a reducir los niveles de colesterol.

Primer plano de una flor de Taraxacum officinale mostrando sus pétalos finos y radiales con detalle nítido sobre fondo natural.
detalles de un primer plano de la flor, Málaga ( Autor: Viaje a Edén)

Como preparar el Diente de León

El Diente de León es una planta tradicionalmente conocida tanto para sus propiedades alimenticias que para sus virtudes medicinales. Se utilizan todas las partes de las plantas, su preparación dependerá del uso que queramos darle, culinario o medicinal.

Uso culinario

El Diente de León es una planta extremadamente versátil, muchos son sus usos culinarios. La raíz se come cruda en ensalada, mascándola por el camino o cocida; tostada y molida se utiliza como sucedáneo del café; seca es una alternativa al palodur. Una forma común de tostar la raíz es en el horno a 100 grados durante 5 horas. Si estás viajando puedes secar la raíz del Diente de León al sol, colgándola en la mochila, reducirla luego en polvo (con dos piedras por ejemplo) y hervirla durante unos minutos para preparar este “casi café” con un leve color a remolacha; las dosis para el café dependen del gusto, una cucharada de polvo para una taza es más que suficiente.

Las hojas tienen un agradable sabor amargo, más fuerte en las hojas viejas y más suave en las jóvenes; normalmente las hojas jóvenes se comen crudas en ensalada, las más viejas salteadas con ajo o cebolla, solas o acompañadas por otras verduras o chorizo y panceta. De esta última manera se revela un gran condimento para pastas y arroces, sobre todo cuando viajamos a pie y no tenemos posibilidad de llevar mucha comida fresca. Las hojas se pueden añadir a un revuelto y acompañan estupendamente bocadillos y tostadas con queso o embutidos.

El botón floral se come en ensaladas, se hace en escabeche o se conserva en vinagre. Con un puñado de flores de Diente de León, secas o frescas, puedes preparar infusiones de sabor muy suave. En Italia, en la región de Val d’Aosta se produce un “amaro”, o sea una bebida alcohólica digestiva, cuyo ingrediente principal es el Diente de León.

Uso medicinal

El uso medicinal del Diente de León se conoce desde tiempos antiguos, siendo esta planta tradicionalmente utilizada en Europa para curar diferentes tipos de trastornos. Tradicionalmente el Diente de León se ha utilizado en:

  • trastornos de las vías biliares y padecimientos hepáticos
  • digestiones difíciles de tipo crónico (dispepsia)
  • pérdida del apetito
  • reumatismo crónico
  • niveles elevados de ácido úrico
  • ictericia
  • dispepsias con flatulencia
  • cistitis, diabetes
  • edemas
  • retención de líquidos
  • exceso de colesterol en la sangre
  • generalmente se le reconocen propiedades diuréticas y depurativas.

Antes de dejarte algunas recetas para la preparación de remedios con el Diente de León, queremos remarcar que no somos curanderos ni médicos: este párrafo es puramente indicativo, si estás pensando de utilizar el Diente de León como medicina te aconsejamos de hablar con un experto o especialista de confianza.

  • La infusión o té de Diente de León se prepara infusionando 1 cucharada de hojas seca para 1 litro de agua recién hervida, se toma 1 taza 3 veces al día.
  • Con las raíces del Diente de León se preparara una decocción hirviendo 1 cucharada por 10 minutos; esta decocción tiene efectos diurético, estimulante del apetito, digestivo.
  • El jugo fresco de la raíz, que se puede preparar con batidora, es muy efectivo como antiescorbútico y vitamínico. La dosis recomendada es de 2-3 cucharadas al día. En caso de hidropesía, se sugiere mezclarlo con el jugo fresco de berro hortelano: la dosis es de 1 cucharada en ayunas por la mañana y otra por la noche.
  • Infusión diurética y depurativa. Infusionar 8-15 g de hojas frescas trituradas de diente de león en 1 litro de agua durante 15-20 minutos, luego colar y tomar la infusión caliente en pequeñas dosis (3-4 tazas) a lo largo del día. Su acción diurética, principalmente debido al contenido de sales de potasio, libera al organismo de sustancias de desecho y es saludable para todos los trastornos hepáticos.
  • Decocción depurativa de la sangre. Hervir 75 g de raíz de diente de león, 25 g de raíz de grama, 25 g de raíz de bardana, 10 g de raíz de genciana, 10 g de raíz de zarzaparilla y 10 g de raíz de regaliz en 1 litro de agua, tapado, durante unos 20 minutos, luego colar y beber 4-5 tazas a lo largo del día, entre comidas. La decocción es válida también para trastornos hepáticos, estreñimiento crónico y angioflebitis.
  • Retención de líquidos. Preparar un efectivo remedio dejando en remojo en frío 1 cucharada de raíz triturada en 1 vaso de agua durante 8 horas. Filtrar y tomar 2 vasos al día, lejos de las comidas. También es posible utilizar 50-100 g de raíz y hojas de diente de león por cada litro de agua, hervir durante 5 minutos, y preparar una decocción de la cual beber de 2 a 3 tazas al día.
  • En la tradición popular, las hojas jóvenes frescas de diente de león siempre se han utilizado en las curas depurativas de primavera y como diurético. Las hojas cocidas resultan eficaces en casos de estreñimiento crónico.
  • Remedio efectivo contra el acné y las espinillas. Se pueden hacer compresas con la decocción de la raíz dos veces al día. En la piel, la acción del diente de león es aclaradora; por lo tanto, se puede utilizar, ya sea en forma de jugo fresco o decocción, para atenuar pecas y manchas en la piel en general.
  • Pecas, manchas en la piel. Hervir 50 g de flores y hojas de diente de león en 1 litro de agua durante 15 minutos; luego dejar enfriar, colar y usar como compresas en la piel, todos los días.”

Curiosidades

Una curiosidad interesante sobre el Diente de León es que su savia lechosa contiene látex natural, y algunas especies han sido estudiadas como fuente alternativa de caucho. De hecho, durante la Segunda Guerra Mundial, países como Alemania y la Unión Soviética experimentaron con el Taraxacum kok-saghyz, una variedad de diente de león originaria de Kazajistán, para producir caucho cuando el acceso al árbol del caucho era limitado.

Hoy en día, empresas como Continental están investigando su uso en la fabricación de neumáticos sostenibles, ya que su cultivo requiere menos recursos que el caucho tradicional y puede cultivarse en climas templado

Dibujo científico taraxacum officinale, detallando raíz, tallo, hojas dentadas, flor amarilla y aquenios con vilanos para dispersión.
Dibujo científico, Köhler Medizinal Pflanzen

Galería de fotos del Diente de León

Autor del texto y fotos: Gabriele Burchielli

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