Exploradora en el centro de una nave del Palacio Viejo del Lazareto de Malta
Exploradora en el centro de una nave del Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)

Lazareto de Manoel Island

El Lazareto de Isla Manoel, en Malta, es un complejo de edificios construido entre los siglos XVII y XX y abandonado en la década de 1970. Está formado por un impresionante conjunto de construcciones de piedra caliza, con una extensa red de pasillos y salas subterráneas distribuidas en dos niveles. Por sus corredores caminaron Lord Byron y muchos otros viajeros europeos en una época en la que Malta era un punto casi obligado en las rutas que, desde el canal de Gibraltar, se dirigían al Mediterráneo oriental.

Lo exploramos en febrero de 2025 y, hasta ahora, ha sido uno de los lugares más fascinantes que hemos visitado en nuestras salidas de urbex. En esta entrada, compartimos nuestra experiencia y reconstruimos su historia, desde su fundación hasta la actualidad. Buena lectura.

Tabla de contenido

Introducción: los Lazaretos de Malta y su función

Las sociedades humanas siempre han estado en riesgo debido al rápido y violento estallido de epidemias de enfermedades mortales, altamente contagiosas y sin cura. La única defensa era evitar el contagio. Por esta razón, en el siglo XV, se desarrolló el sistema de cuarentena y los lugares donde se aplicaría: los Lazaretos. Todas las mercancías y personas que llegaban de un país donde existía riesgo de contagio eran aisladas durante un tiempo suficiente para que la enfermedad se manifestara o para tener la certeza de que estaban libres de contagio.

El objetivo de este sistema era proteger la salud pública sin frenar por completo el tránsito de mercancías y personas, evitando así que el comercio, motor de la economía, y las relaciones entre países se vieran drásticamente afectadas, como ocurriría con un cierre total. En este sentido, los lazaretos desempeñaron un papel fundamental en la historia y la economía, algo muy diferente con respecto a las leproserías, que tuvieron exclusivamente una función sanitaria y social.

De acuerdo con Paul Cassar, existieron en Malta dos lazaretos. El primero y más antiguo, del cual no se conservan vestigios, se estableció en la Bahía de Rinella, en el sureste del Puerto Grande, no lejos de las ruinas del Fuerte Rikasoli y del abandonado Rinella Movie Park. Posteriormente, este lazareto se trasladó a los muelles de La Valeta, conocidos como il-Barrira, del italiano barriera, en alusión a la reja que aislaba a las personas en cuarentena, permitiéndoles al mismo tiempo comunicarse con los residentes. El segundo es el Lazareto de Manoel Island, conocido popularmente como el Lazareto de Malta o simplemente el Lazareto, cuyas ruinas exploramos en febrero de 2025.

Plano del 1899 de La Valeta e Isla Manoel, con el Lazareto y el Hospital de la Peste bajo la fortaleza de Manoel
Plano del 1899 de La Valeta e Isla Manoel, con el Lazareto y el Hospital de la Peste bajo la fortaleza de Manoel (Autor: Archivo histórico de Malta)

Origen del Lazareto de Manoel Island

Durante la epidemia de 1592 – 1593, el Gran Maestro de la Orden de Malta, Hugues Loubenx de Verdala, ordenó establecer un Lazareto temporal en el Islote del Obispo, antiguo nombre de Manoel Island, ubicado en el Puerto de Marsamxett, entre La Valeta y Sliema. Años después, el islote adoptó su nombre actual tras la construcción de una esplendida fortaleza, promovida por el Gran Maestro Antonio Manoel de Vilhena, que aún hoy se puede admirar. Por cierto, en invierno la fortaleza permanece cerrada, convirtiéndose en un esplendido destino para quienes amamos el urbex, especialmente cuando hay obreros realizando trabajos de mantenimiento…

No fue hasta 1643, durante el mandato del Gran Maestro Jean Paul Lascaris, cuando se construyó un Lazareto permanente en Manoel Island. Esta decisión respondió al temor de que la peste, que afectaba a varios puertos europeos y que más tarde devastaría Sevilla y Londres, llegara a Malta. El 17 de julio de ese año, el Concilio de la Orden de Malta aprobó la construcción del Lazareto. En aquel entonces el islote pertenecía a la Catedral de Mdina, la orden lo adquirió intercambiando algunas de sus posesiones en Tal Fiddien.

El arquitecto responsable del Lazareto de Manoel Island sigue siendo desconocido, pero se sabe que Francesco Buonamici, arquitecto residente de la Orden de Malta entre 1634 y 1659, podría haber participado o revisado los planos del proyecto.

Desde su fundación y hasta el siglo XX, el Lazareto de Malta fue ampliado y modificado, transformándose en un complejo de edificios con distintas funciones:

  • Palacio Viejo (1634-1659). Es el núcleo original.
  • Palacio Nuevo (1670-1701). Conjunto de los bloques añadidos al este del Palacio Viejo después de la Gran Peste que asoló Malta en 1675-76
  • Antiguo Hospital de la Peste (1726). Desaparecido.
  • Bloque de Rohan (1797). Nombrado en honor al Gran Maestro que promovió su construcción. Desaparecido.
  • Ampliación Maitland. Primera ampliación bajo el gobierno británico, que conquistó Malta en 1800. Nombrada en honor al gobernador que impulsó los trabajos. No tenemos claro qué parte de la estructura representa.
  • Ensanche del Gobernador Bouverie (1837-1838). Más que un ensanche del Lazareto, consistió en la construcción de un nuevo Hospital de la Peste en su lado occidental. Son los últimos bloques al oeste del Palacio Viejo. No es posible acceder desde el interior del Lazareto; hay que salir y buscar otra entrada. Pero hablaremos del hospital en otra entrada 😉

Para adaptarse a los cambios de mentalidad, exigencias y conocimientos médicos, todas estas estructuras fueron modificadas progresivamente o a veces derribadas. Los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial dañaron una parte de los edificios, que fueron restaurados parcialmente, en parte derribados. Finalmente toda el área se abandonó en los años 70.

Vista del Lazareto de Isla Manoel desde La Valeta, foto en blanco y negro de principios de 1900
Vista desde La Valeta, foto de principios de 1900 (Dominio Público)

Ubicación del Lazareto de Manoel Island y cómo acceder

El Lazareto de Manoel Island se encuentra en la ribera sur de la isla, cerca de la imponente muralla del Forte Manoel. Situada entre Sliema y La Valeta, la capital de Malta. Esta isla es un paraíso para quienes amamos la exploración urbana (urbex), la historia y el paisaje. Además del Lazareto, aquí se encuentran las ruinas de antiguas fábricas y oficinas, el abandonado hospital de la peste y el propio Forte Manoel, juntos con hermosas vistas que se abren hacia la capital y el puerto de Marsamxett.

Manoel Island tiene un único puente de acceso. Una vez lo cruces y entres en la isla, sigue recto sin desviarte a la derecha. Pasarás una barrera para coches con un guardia, no te preocupes: el acceso peatonal está permitido. Al final de la carretera, toma uno de los senderos de tierra hacia la orilla (menos de cien metros). Al llegar, gira a la derecha (si tienes el mar de frente) y pasa por delante del enorme portal del Forte Manoel, una joya de la arquitectura militar en Malta. Continúa bordeando la costa hasta encontrar unas construcciones de piedra en parte derruidas y rodeadas por una valla. Has llegado: es esto el Lazareto de Malta.

Vista exterior del Lazareto de Isla Manoel tomada desde poniente.
Vista exterior del Lazareto de Isla Manoel tomada desde poniente (Autor: Viaje a Edén)

Existen varias formas de entrar, esta es la más cómoda. Ponte frente al Lazareto y dirígete al extremo izquierdo de la valla. Verás una pequeña cuesta de tierra cubierta de hierba con un sendero marcado. Tómalo, sube la cuesta (unos dos metros) y sigue bajando hacia la derecha en dirección al mar. Al llegar otra vez a la valla, esta vez del lado cerca del agua, encontrarás un agujero grande y accesible.

Valla del lado de poniente cercana al mar del Lazareto de Isla Manoel con un agujero visible para pasar
Punto de acceso (Autor: Viaje a Edén)

Una vez dentro, frente a ti verás un edificio vallado y en mal estado (es parte del Lazareto) y, a tu derecha (en dirección contraria al mar), un largo muro. Bórdealo hasta encontrar una sección derruida, cubierta por un montículo de tierra y vegetación. Entre las plantas se distingue un estrecho sendero, marcado por el paso de personas. Súbelo (unos tres metros), alcanzará el techo de la sección más oriental del Lazareto de Manoel Island, la que se conoce como el Palacio Nuevo. La vista desde aquí es impactante: el Palacio Nuevo se revela en toda su grandeza, realzada aún más por las amplias vistas del mar y de La Valeta que lo acompañan.

Que la emoción no te detenga; desde el techo, si sigues hacia la derecha, encontrarás un pasadizo elevado, desde el cual alcanzarás la azotea del edificio que ocupa el centro de la estructura, conectando el ala norte con el ala sur. Desde allí, podrás moverte libremente por todas las seccionen que componen el Palacio Nuevo del Lazareto.

Palacio Nuevo

El Palacio Nuevo es un gran conjunto de planta cuadrada e imperfecta, organizado en torno a dos largos edificios principales, dispuestos de manera paralela, uno en el lado norte y otro en el sur. El edificio sur, de mayores extensión y de dos plantas, se asoma directamente al mar con una serie de bellas arcadas de piedra, mientras que el edificio norte, de tres plantas, más deteriorado, mantiene vivo los recuerdos de los bombardeos que hicieron colapsar gran parte de sus cubiertas. Entre los edificios se abren dos anchos patios interiores, divididos por un tercer bloque rectangular de una sola planta y una azotea transitable, que al mismo tiempo conecta los dos edificios principales. Imaginad el complejo como una doble T inscrita en un cuadrado.

Vista general del Palacio Nuevo del Lazareto de Malta, tomada desde el tejado de la sección oriental
Palacio Nuevo desde el tejado de la sección oriental (Autor: Viaje a Edén)

Otro patio rectangular muy alargado, bordeado por una serie de estancias casi toda colapsadas por los bombardeos, se apoya en el extremo oriental del Palacio Nuevo. Parece un añadido posterior a todo al conjunto (entramos justo de este lado); difícil determinar el uso de estas habitaciones, solo han quedado los muros y poco más, pero a juzgar de una posición tan exterior y cercana a la salida del hospital y a los embarcaderos, creemos que estuvieron dedicadas al personal y al correcto funcionamiento de la estructura.

Vista aérea del extremo oriental del Palacio Nuevo, tomada desde su tejado
Vista aérea del extremo oriental del Palacio Nuevo, tomada desde su tejado (Autor: Viaje a Edén)

Edificio sur

La planta baja del edificio sur (el que se asoma al mar) y del bloque central de conexión, constan de dos patios y grandes almacenes con techos abovedados, que recuerdan las naves de una iglesia. Originalmente estaban destinados a la “ventilación y purificación” de mercancías. La purificación consistía en desembalar los productos y exponerlos al aire durante treinta y cinco días, en algunos casos se desinfectaban con humo. Luego se volvían a embalar y se reembarcaban de los muelles del Lazareto para ser enviados a su destino. La ropa y el equipaje de los pasajeros eran sometidos al mismo proceso de ventilación. Uno de estos almacenes, en el extremo más oriental del bloque, resultó dañado durante la Segunda Guerra Mundial y fue demolido.

Según Cassel, el primer piso del Palacio Nuevo estaba compuesto por una serie de pequeñas habitaciones destinadas al alojamiento de los pasajeros en cuarentena. Nosotros encontramos algunas habitaciones, con acceso directo a una hermosa sucesión de salas de estar conectadas entre sí, con grandes chimeneas y vistas al mar a través de las arquerías que constituyen la fachada principal del Palacio. Están completamente inundadas por la lluvia de estos días, las imágenes se reflejan en el agua inmóvil como espejismos.

Sala de estar con chimenea en el Palacio Nuevo del Lazareto de Malta, destacando su arquitectura clásica
Sala de estar con chimenea en el Palacio Nuevo (Autor: Viaje a Edén)

Desde las arquerías, trepando por unos andamios abandonados tras el inicio de unas obras de restauración, accedemos a la azotea. Aunque su suelo aún soporta el peso de un par de personas, parece encaminado al colapso: unos pies atento perciben claramente la consistencia del suelo que pisan. Nos movemos con cuidado. La blanda piedra caliza maltesa está grabada con fechas y nombres de quienes pasaron la cuarentena aquí, algunos de ellos del siglo XIX. Es lo que más emociona de la exploración urbana, encontrar trazas de vida, huellas de seres vivos, la memoria de quienes vivieron un lugar antes de su abandono.

Nombres y fechas grabados en la piedra del Lazareto de Isla Manoel por personas que estuvieron en cuarentena
Nombres y fechas grabados en una pared del Palacio Nuevo (Autor: Viaje a Edén)

Antes de descender de nuevo, nos detenemos un instante: el Lazareto y la isla de Manoel se extienden ante nosotros, mientras el Mediterráneo brilla con fuerza bajo un cielo salpicado de grandes nubes y La Valleta nos espera como una promesa toda por descubrir.

Azotea del Palacio Nuevo con espléndida vista sobre La Valeta, destacando la cúpula de la catedral
Azotea del Palacio Nuevo, la Valeta al fondo, destaca la cúpula de la catedral (Autor: Viaje a Edén)

Edificio Norte

En cuanto al edificio norte, muchos de los techos, junto con los pisos de la segunda planta, colapsaron a causa de los bombardeos. Parece que esta parte del Lazareto estuvo destinada a la administración y al personal. Hoy, solo queda una sucesión de estancias vacías, sin mobiliario ni elementos que permitan identificar con certeza su uso original.

Exploradora al final del pasillo en el edificio norte del Palacio Nuevo del Lazareto de Malta, mostrando su arquitectura
Exploradora al final del pasillo en el edificio norte del Palacio Nuevo (Autor: Viaje a Edén)

Adoro los espacios complejos como el Lazareto, estructuras modulares que se expanden en distintos niveles y se interconectan de forma inesperada, creando ese cálido laberinto de posibilidades que nos hizo enamorar de la exploración urbana. Aquí, el movimiento no se limita a avanzar; también implica subir y bajar, a través de espacios amplificados por la ausencia de puertas y ventanas que dejan entrar la mar y cielo por todas partes. La mirada, libre de barreras, teje nuevas conexiones a través de perspectivas que no fueron previstas por los arquitectos: son aquellas que emergen cuando un muro se desploma, un tejado colapsa o un suelo cede, enlazando dos plantas por un punto insólito.

La historia del Palacio Nuevo

La hermosa complejidad que los espacios ofrecen al cuerpo se refleja en los caminos que el tiempo traza para el espíritu. Desde sus primeras fundaciones, el Lazareto creció como un organismo vivo: el tiempo encajó módulo tras módulo hasta llegar, desde el siglo XVII, a nuestro tiempo en su bello estado de ruina.

Fue el Gran Maestro Nicholas Cottoner quien, tras la epidemia de peste bubónica de 1675-76—una de las más mortales en la historia de Malta—, decidió ampliar y mejorar las instalaciones del Lazareto, que hasta entonces se reducía al Palacio Viejo. Las obras de mejora se retomaron en 1683 bajo el mandato del Gran Maestro Gregorio Caraffa, continuaron en 1701 con el Gran Maestro Raimondo Perellos y Roccaful y, finalmente, con el Gran Maestro Antonio Manoel de Vilhena.

Este último, además de llevar a cabo nuevas ampliaciones, también impulsó la construcción de varios establos y patios con bebederos de piedra para la cuarentena de animales. En el primer piso de los establos se habilitaron habitaciones para el almacenamiento de forraje y el alojamiento de los cuidadores del ganado. Estos establos y patios, situados en el extremo más occidental del complejo del Lazareto, fueron completamente destruidos durante la Segunda Guerra Mundial por bombardeos aéreos.

Conexión con el Palacio viejo

Retomamos los andamios y avanzamos hacia el oeste hasta el final de la fachada. Descendemos por una brecha en la base del muro y alcanzamos un patio situado entre el Palacio Nuevo y el Palacio Viejo. El suelo del patio es, en realidad, la bóveda de un almacén subterráneo; se reconoce por la presencia de presas de aire y por el sonido a vacío que tienen nuestros pasos .

Según lo que relata Cassel, esta podría ser la sección occidental bombardeada, aunque resulta llamativa la presencia de ventanas en uno de los muros, que habrían dado al interior del almacén o de otras habitaciones, algo inusual. Creemos que lo que se derribó fue solo la planta superior, donde había habitaciones, quedando intacto el almacén en la planta baja. Es también posible que malinterpretamos nosotros el texto de Cassel. Desde el patio, se puede acceder al Lazareto Viejo por una puerta de madera. Entramos.

Palacio Viejo, el núcleo más antiguo

El Palacio Viejo tiembla bajo las caricias del tiempo. Parte de los tejados han caído, ya sea por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial o por el deterioro provocado por el abandono. La lluvia y el viento han dejado profundas huellas en la tierna roca caliza coralina con la que se levantó el edificio y que tanto carácter ha dado al paisaje urbano de Malta.

Desde donde entramos, accedemos a un hermoso pasillo abovedado, en el que se abre una larga serie de habitaciones para las personas en cuarentena, con techos altos y grandes ventanas. Las paredes fueron pintadas de un amarillo tenue que encaja perfectamente con el color de la piedra maltesa. En los dos extremos del pasillo hay, por un lado, un almacén lleno de escombros y, por el otro, una ventana que se asoma al mar.

Largo pasillo del Palacio Viejo del Lazareto de Malta, con ventana al fondo
Pasillo del Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)
Escalera del Palacio Viejo del Lazareto de Isla Manoel
Escalera del Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)

Cruzamos el bloque y llegamos a otro patio, parecido al primero. Desde aquí, se entra a través del vano de una puerta a una impresionante sucesión de grandes salas abovedadas, conectadas entre sí por anchos marcos sin puertas. A la izquierda, cada sala tiene una o dos ventanas que dan al mar; al otro lado, puertas que conducen a balcón que rodea el patio interior. Todo alrededor del balcón están estancias de difícil interpretación que, sin embargo, debieron de ser una combinación de salas administrativas, habitaciones para el personal y estancias de uso médico.

Sala abovedada del Hospital del Palacio Viejo en el Lazareto de Malta, con arquitectura histórica y detalles antiguos
Sala abovedada del Hospital del Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)
Anchos ventanales del hospital del Palacio Nuevo del Lazareto de Malta, con vista al mar y la Valeta
Ventanales del hospital del Palacio Nuevo del Lazareto (Autor: Viaje a Edén)

La débil piedra caliza de Malta ha sido erosionada, cubriendo suelos y estancias con una espesa capa de arena dorada que tiene el efecto de una colcha. Los sonidos, libres de dispersarse, no generan aquellos juegos de ecos que normalmente conforman el paisaje sonoro de los lugares abandonados. Sobre toda la estructura flota una sensación de lentitud y paz, como si una manta arropara las ruinas.

Primer plano de una bañera en el hospital del Palacio Viejo del Lazareto de Malta
Bañera en el hospital del Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)

No se conserva nada del mobiliario ni de las decoraciones. Exceptuando las salas y los almacenes, es difícil averiguar el uso de los espacios. Pero esto no le resta belleza. El Palacio Viejo del Lazareto es un edificio elegante, sobrio y equilibrado, formado por amplios y armónicos espacios donde la luz podía inundar las paredes y donde destellos de mar acompañaban a los segregados por una cuarentena forzosa.

Desde el balcón alcanzamos la escalera y descendemos al patio. Alrededor de este se abren enormes, vacíos y oscuros almacenes. Justo enfrente de nosotros se alza una enorme cancela de entrada, flanqueada por algunas estancias donde suponemos que estaba el personal de vigilancia. Antiguamente, sobre el portal de entrada, había una placa de mármol con una inscripción en italiano:

“Chi ardisce di marcare o guastare
le mura in Lazareto fará quarantena doppia”
(Quien se atreve a marcar o arruinar
los muros del Lazareto hará una cuarentena doble)

Escalera monumental del patio central del Palacio Viejo del Lazareto de Malta

Debido a los bombardeos de la segunda guerra mundial el techo de una de las salas ha sido reemplazado por un tejado de metal, hoy en fuerte estado de deterioro. Se trata del almacén del lado oeste, o sea, al bajar de la escalera, el que se encuentra a tu derecha y el que custodia el acceso a los subterráneos del Lazareto. Entra en el almacén, dirígete al fondo a la derecha, verás el marco de una puerta. Entra y comienza la exploración.

Los túneles y subterráneos del Lazareto de Malta

De golpe, la oscuridad nos engulle. Una impresionante red de pasillos y salas subterráneas se extiende bajo todo el Lazareto, formando un laberinto cautivador. A veces, los pasillos se cruzan y se pierden en la penumbra; de repente, se abren a salas vacías y oscuras, o nos conducen a una inesperada salida hacia la luz. En otra ocasión, desembocamos en una sala inundada, donde enormes pilares emergen del agua como si hubiéramos entrado en una Moria sumergida.

Enorme sala subterránea con altos pilares y bóveda, parcialmente inundada, en el Palacio Viejo del Lazareto de la Isla Manoel
Sala subterránea parcialmente inundada, en el Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)

Desde una de las salas, una escalera de metal desciende hasta una estancia aún más profunda. Allí, otro estrecho túnel nos conduce a una nueva sección de los subterráneos. En este segundo nivel, encontramos una vasta sala vacía, rodeada por un pasillo perimetral del que parten dos túneles, bajos y estrechos, que dan al exterior y que creemos que podrían haber funcionado como respiraderos. También descubrimos una sala con una pesada puerta de hierro, y un ancho túnel con una gran reja, afortunadamente abierta, que conduce a uno de los patios del Palacio Nuevo.

Gran sala subterránea del Palacio Viejo del Lazareto de Malta, destacando su espacio amplio y la bóveda
Gran sala subterránea del Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)
Gran cancela de hierro en los subterráneos del Palacio Viejo del Lazareto de Malta, con sala abovedada al fondo
Una canela de hierro en los subterráneos de Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)

Los túneles y salas tuvieron varios usos. Aquí se instalaron las calderas, se utilizaron como almacenes para las necesidades del Lazareto y otras tenían funciones técnicas. Como en la parte superior del Lazareto, es difícil establecer su uso sin un análisis más profundo.

Salida de uno de los túneles del Palacio Viejo del Lazareto de Malta
Salida de uno de los túneles del Palacio Viejo (Autor: Viaje a Edén)

Hacia la salida

Nunca hemos explorado un lugar como el Lazareto. Aquí, en cuestión de instantes, pasamos de patios abiertos donde el viento nos acaricia a azoteas desde las que se admira el mar; de salas del siglo XVII perfectamente conservadas a subterráneos oscuros y laberínticos que parecen no tener fin. Volvemos a la luz y buscamos de nuevo un camino hacia la salida, pero lo hacemos con calma, saboreando una vez más todos los encantos de un edificio que nos ha robado el alma. Al salir, lanzamos una última mirada a todo el complejo. Estamos seguros de una cosa: volveremos.

Conclusión

La belleza de los paisajes, puramente mediterráneos, la ubicación en una isla apartada del bullicio de las ciudades maltesas, la elegancia de su arquitectura, las infinitas posibilidades de movimiento para el explorador, las huellas vivas de quienes lo habitaron y su enorme valor histórico para comprender el comercio y las conexiones entre las ciudades de nuestro mar, hacen del Lazareto de Malta una de las exploraciones más bellas que hemos realizado hasta hoy.

Parte de nuestra alma se ha quedado atrás del cuerpo y andorrea todavía por los bellos pasillos del Lazareto. Tal vez la encuentres si algún día caminas por sus ruinas, antes de que el enésimo, ciego e irresponsable proyecto turístico lo transforme, con la excusa del restauro, en un parque de atracciones. Mejor sería dejarlo morir en paz.

Un saludo desde Viaje a Edén

Escrito por Gabriele Burchielli

Ventana con vista al mar y a La Valeta en el Lazareto de la Isla Manoel, Malta

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