la mano de un hombre tapa la cara, el pensamiento de una mujer nómada
sin título (Foto: Marika Bunny)

La ventana fértil: mejor vaca que mujer

Somos la especie dominante dicen, la más desarrollada, la más inteligente: la especie superior. Hace unos días estaba por el campo cerca de Tarifa, en lo que llaman el Camino de Costa o Colada de Algeciras y me fijé en las vacas y varios toros con evidentes intenciones de reproducción. Las vacas comenzaban a estar cerca del celo, el ritual del acercamiento y de la selección del macho para la monta estaba empezando. Esto me hizo reflexionar sobre nuestro sentido perfectamente anulado.

Todos los animales tenemos un ciclo reproductivo, y dentro de ese ciclo lo que llamamos una ventana fértil, que dependiendo de cada animal, será de más o menos tiempo. Las hembras de las distintas especies conocen ese momento de ventana fértil, notan los cambios corporales y hormonales, se dejan llevar por el deseo de acercamiento y, finalmente, el éxito del encuentro se desencadena en un futuro espécimen. Es lo que garantiza la continuidad de la especie y de la vida, es una tarea tan básica y necesaria, fácil, como el respirar.

Las hembras del ser humano, parece que tengamos inhibido ese sentido tan básico, el sentido del momento de la reproducción y hoy día se hace mano de instrumentos como el Clearblue: pagas 25 euros para que te digan cuando es tu periodo fértil y puedas quedar embarazada ya que parece que sola no te das cuenta. No somos capaces de conocer nuestro cuerpo como para notar esos cambios sustanciales que se producen y que hacen posible la continuidad de la especie, la continuidad de la vida, estos cambios que todos los otros seres vivientes conocen y viven en plenitud… ¿Tan rotas por dentro estamos como para necesitar que nos digan cuando es el momento, que nos digan lo que nuestro cuerpo está gritando sin ser escuchado, tan rotas estamos para que nos tengan que decir cuando somos capaces de crear una vida, de ser madres?

comentarios

Viaje a Edén es una progresiva liberación, una progresiva perdida de peso, el rechazo a lo innecesario, a la dura presencia de los objetos, en un intento constante de controlar el miedo hasta liberarnos; como un andar incierto que se convierte en pasos largos carrera salto: la verdad, si verdad hay, es un ademán. Estás leyendo una búsqueda, un intento de crear, encontrar o volver a un Edén, a un lugar donde ser nosotros mismos, en plenitud de cuerpo y espíritu, en armonía con el mundo, con sus ritmos, sus leyes que no se cuidan del calendario humano, siempre y solo miran al Sol.

Pensamiento Nómada

pensamiento nómada small

Conciencia del entorno

Habilidades

Manos embarradas de arcilla

Personas y lugares

Tres personas gitanas en un lugar de Turquía. Todos los derechos reservados

Herramientas y materiales

Antiuga brújula portuguesa lo más importante de herramientas y materiales

Diario del Viaje

Foto antigua de una mujer sentada en el puertodel Musel con su diario del viaje en la mano. Creative Commons.

                 C O N T Á C T A N O S