Mapa explicativo: efectos del monzón de verano sobre los vientos de componente norte en el levante de la península ibérica
Efectos del monzón de verano sobre los vientos de componente norte en el levante de la península ibérica (Mariano Medina)

Monzones Ibéricos: el ritmo estacional que transforma los vientos

Cuando oímos hablar de los monzones, solemos pensar en las lluvias torrenciales del sudeste asiático o en los vientos del océano Índico que marcan el inicio de la buena estación. Sin embargo, pocos saben que el mismo fenómeno, aunque más suave y casi desapercibido, también ocurre en la península ibérica, influyendo en el comportamiento de nuestros vientos de una forma muy curiosa.

En esta entrada comenzaremos por comprender cómo se forman los monzones, para luego centrarnos en nuestro entorno geográfico y descubrir de qué manera los monzones ibéricos afectan a los otros vientos de nuestra península.

Tabla de Contenido


Qué es y cómo se forma un monzón

Un monzón, sea cual sea la región del planeta donde se manifieste, es un viento estacional que surge por la distinta velocidad con la que el mar y la tierra se calientan y se enfrían.

El agua necesita más tiempo para calentarse y también para enfriarse, mientras que la tierra pierde o gana temperatura con más rapidez. Por este motivo, durante la época de fuerte radiación solar (el verano), el suelo se recalienta mientras que el mar permanece relativamente fresco. Mientras que en invierno sucede lo contrario: el agua conservará la calor absorbida durante el verano, enfriándose lentamente, mientras que la tierra quedará más fría.

Por su parte el aire en la atmósfera baja (troposfera) es bastante transparente a la radiación solar directa y se calienta principalmente de forma indirecta, a través de la superficie de la Tierra, que puede ser la tierra o el agua. Así que en verano el aire a contacto con la tierra estará más cálido que el aire a contacto con el mar, en invierno, como ya imagina, pasa lo contrario.

Ahora, solo queda un elemento esencial para entender los monzones: el aire cálido es menos denso y más ligero que el aire frío y por esto tiende a ascender, mientras que el aire frío es más denso y tiende a descender.

Esta dinámica provoca que, en verano, el aire cálido de la superficie terrestre ascienda, creando una baja presión que permite la entrada de aire más fresco y húmedo procedente del mar. A este flujo se le llama monzón de verano. Debido a su origen mediterráneo, es un viento húmedo que, según los lugares por donde sopla, trae consigo lluvias.

En invierno, el proceso se invierte: como la tierra está más fría que el mar, el aire se mueve en dirección opuesta, desde el continente hacia el mar, generando el monzón de invierno.

Físicamente, este proceso se rige por los mismos principios que originan las brisas y los terrales en las costas. La diferencia principal reside en la escala y en la intensidad: el monzón es un cambio de viento a escala estacional que dura meses y afecta una vasta área. En cambio, las brisas y terrales responden al cambio de temperatura entre el día y la noche (de día el viento va del mar a la tierra; de noche, de la tierra al mar), sus flujos de aire son mucho más débiles y afectan un área muy limitada.

Si quieres profundizar en los procesos de formación de un viento, te aconsejo la lectura de: Viento, el respiro del mundo.

Los monzones de la península ibérica

El fenómeno meteorológico que acabamos de describir, también se manifiesta en la península ibérica, donde genera un régimen de monzones que se desplaza de forma paralela al Ecuador. Basta con observar un mapa para comprenderlo.

En verano, los vientos soplan desde el mar Mediterráneo (Este) hacia el interior (Oeste), mientras que en invierno la dirección se invierte: el aire se mueve desde el continente (oeste) hacia el mar (este).

Aunque mucho más débiles y discretos que los potentes monzones del océano Índico, los monzones ibéricos no dejan de ser un fenómeno hermoso: forman parte del delicado equilibrio atmosférico que regula los vientos y el clima de la península.

Los efectos de los monzones sobre los vientos en España

Tanto en verano como en invierno, los monzones de la península ibérica se componen con otros vientos, dando lugar a fenómenos atmosféricos característicos. Los más notables se observan en el Levante español, sobre todo en el cuadrante nordeste: la costa catalana y las Islas Baleares.

En verano, cuando un viento del norte como la Tramontana, el Maestral o el Gregal, se compone con el monzón estival (que sopla desde el este), el flujo resultante tiende a rolar hacia el este, arremolinándose en sentido horario alrededor del archipiélago balear.

Esta disposición atmosférica explica una curiosa danza de vientos: si en Mallorca sopla Gregal, en Menorca se notará Tramontana, mientras que en Ibiza predominará un viento de este, el Levante.

En invierno tenemos otro fenómeno distinto. Cuando el viento dominante es del noroeste, el monzón invernal, que procede de poniente o de oestenoroeste, se compone con él, reforzando su intensidad y contribuyendo a la mayor frecuencia de temporales durante la estación fría. En ocasiones, esta interacción transforma la Tramontana en Mistral.

El geográfo Mateo González observó cómo los vientos que afectan el área de Gijón siguen un patrón estacional muy marcado, con predominancia de vientos del noreste durante los meses de verano, y del suroeste en invierno. Este cambio en la dirección de los vientos a lo largo del año es una consecuencia de la influencia de un régimen monzónico.

P. Birot explicó cómo el calor del sol en verano provoca la formación en la Meseta de bajas térmicas (áreas donde la temperatura del aire es más alta que en las regiones circundantes, provocando una disminución de la presión atmosférica), un fenómeno que impulsa la circulación de los vientos en toda la Península. Este calentamiento crea una “Alta Ibérica”, un anticiclón local que atrae vientos hacia el centro de la Península.

Según Birot, la Meseta se comporta casi como un pequeño continente, con un gran contraste de temperaturas entre el interior y las zonas cercanas al mar. Este desequilibrio térmico genera un patrón de vientos similar al de los monzones, con vientos frescos y húmedos del mar que se dirigen hacia el interior. Curiosamente, debido al calor intenso y la sequedad del aire, estas corrientes no logran generar lluvias, lo que da lugar a lo que se puede considerar un monzón seco. Como siempre la naturaleza no para de soprender y ponernos en frente de realidades que rompen nuestros esquemas.

Una curiosidad histórica: etimología de monzón

La palabra monzón tiene una historia tan viajera como los vientos que nombra. Nació del árabe mawsim, “estación del año”, pasó al portugués monção y de ahí se extendió a media Europa. Los navegantes árabes del Índico lo usaban para referirse a los vientos estacionales que guiaban sus travesías. Los portugueses, al llegar a Goa en 1510, adoptaron el término y lo llevaron consigo a Occidente. Desde entonces, el monzón se convirtió en una palabra universal para describir el pulso respiratorio del planeta: los vientos que cambian con las estaciones.

Conclusión

Los monzones ibéricos son expresión del poderoso y a la vez sutil equilibrio entre los elementos naturales: el Sol, la mar, la tierra y el tiempo. Comprender estos mecanismos es un saber práctico que nos ayuda en tierra y en mar, porque nos permite orientarnos y prever el tiempo. Al mismo tiempo, ensancha nuestra experiencia humana, al reconectarnos con el cotidiano y grandioso respiro del mundo que llamamos viento.

Buen viaje y vientos favorables.

Deportista haciendo wind surf con viento de Mistral
Wind surf con Mistral (Autor: Stephane Marechal@flickr)

Escrito por Gabriele Burchielli

Aquí está nuestro Boletín de Viaje: cada mes te enviaremos un correo con las últimas entradas que hemos publicado. Buena lectura.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

comenta

Aquí está nuestro Boletín de Viaje: cada mes te enviaremos un correo con las últimas entradas que hemos publicado. Buena lectura.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.